Ecologistas en Acción y el Ayuntamiento de Vega de Infanzones (León) recurren la autorización ambiental de Unalsa

LEÓN, 15 (EUROPA PRESS)

Ecologistas en Acción y el Ayuntamiento de Vega de Infanzones (León), además de otras asociaciones y juntas vecinales, han presentado diferentes recursos en los que solicitan la suspensión de la autorización ambiental concedida a la compañía Universal de Alimentación, S.A. (Unalsa).

Esta fábrica de grasas y harinas de origen animal situada en la localidad leonesa de Alija de la Ribera genera desde el inicio de su actividad, en 1977, uno de los vertidos de aguas residuales "más contaminantes y problemáticos" de toda la cuenca del Duero, según informó Ecologistas en Acción en una nota recogida por Europa Press.

Asimismo, señaló que la autorización ambiental concedida por la Junta de Castilla y León, con informe favorable de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), faculta a Unalsa para proseguir indefinidamente su actividad sin tener que solicitar nueva autorización de vertido de aguas residuales y sin que la CHD le imponga un condicionado que garantice, en la práctica, la regularización de los vertidos de aguas residuales.

"Todo ello a pesar de que Unalsa conforma, en palabras textuales de la Defensoría del Pueblo, un caso especialmente calificado de incumplimiento de la legalidad en materia de vertidos al Dominio Público Hidráulico del que se derivan daños muy graves", agregó.

Del mismo modo, indicó que la compañía "contamina" desde hace más de 30 años el agua, el aire y el suelo, además de provocar un "grave deterioro" en la calidad de vida y en la salud de las poblaciones cercanas.

"Es difícil encontrar una empresa que acumule tantos incumplimientos legales, expedientes sancionadores y quejas vecinales. Es también difícil encontrar, en la tramitación de una autorización ambiental, tantos motivos de nulidad de pleno derecho como los que reúne la concedida a Unalsa", aseguró.

"INADMISIBLE"

En su opinión, es "inadmisible" que se haya concedido esta autorización sin que existan informes acreditativos del cumplimiento del Reglamento (CE) 1774/2002, que establece las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales no destinados al consumo humano.

Igualmente, explicó que los incumplimientos se refieren al sistema de transporte, a la limpieza de los vehículos, y sobre todo, a la posibilidad de lleguen a la factoría materiales específicos de riesgos, como ya ocurrió en 2001 durante la "crisis" sanitaria de las vacas locas.

Finalmente, recordó que en el mes de diciembre de 2008 los vecinos afectados remitieron a la atención personal del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, un dossier sobre la situación de Unalsa, sin que hasta la fecha hayan obtenido respuesta.