Detectan anomalías en las barreras cortafuegos de las centrales Ascó I y II

  • Madrid, 23 feb (EFE).- Técnicos de las centrales nucleares de Ascó I y II han detectado "anomalías" en las barreras cortafuegos de estas instalaciones, según datos recabados por EFE en la página web del Consejo de Seguridad Nuclear.

Detectan anomalías en las barreras cortafuegos de las centrales Ascó I y II

Detectan anomalías en las barreras cortafuegos de las centrales Ascó I y II

Madrid, 23 feb (EFE).- Técnicos de las centrales nucleares de Ascó I y II han detectado "anomalías" en las barreras cortafuegos de estas instalaciones, según datos recabados por EFE en la página web del Consejo de Seguridad Nuclear.

Se trata, según la misma fuente, de problemas relacionados con la configuración de los muros de bloque del edificio de control, con las bajantes de pluviales que atraviesan las distintas plantas, con los conductos de alivio de dióxido de carbono, con las penetraciones que atraviesan las juntas entre edificios y con las juntas sísmicas de expansión entre edificios.

Según el CSN, la planta ha declarado las correspondientes inoperabilidades y ha aplicado las acciones requeridas por las Especificaciones de Funcionamiento.

Las causas, según la misma fuente, podrían provenir de deficiencias en el diseño, la construcción o el montaje de esas barreras, por lo que el titular ha iniciado la revisión del diseño para reparar las anomalías encontradas.

El suceso, según el CSN, no ha supuesto riesgo para las personas ni para el medio ambiente.

El titular de las dos plantas es la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs II, participada por Endesa e Iberdrola.

Tras estas "anomalías", la organización Ecologistas en Acción ha denunciado que se trata de anomalías de diseño que se suman a que el suelo donde están construidas las centrales de Ascó I y II se desplaza "varios centímetros al año" .

Esta organización ha observado que, por tratarse de fallos de diseño, éstos están presentes en las centrales desde que se pusieron en marcha, en 1984 y 1986 respectivamente.

Según Ecologistas en Acción, los problemas están extendidos a diversos elementos de la edificación y "vienen a agravar el hecho de que ambas unidades de Ascó están construidas sobre un terreno de margas que se desplaza varios centímetros al año".

Los defectos, según esta organización, son "graves" porque podrían hacer que un incendio se propagara por el edificio de control, desde el que se opera la central y desde el cual se toman las acciones necesarias para parar las plantas.

Para Ecologistas en Acción, resulta "temerario" mantener las centrales en funcionamiento en estas condiciones, por lo que ha solicitado la parada cautelar de ambas centrales.

Resulta también "chocante" para esta organización, que no se hayan detectado hasta ahora las anomalías, a pesar del tiempo de funcionamiento de las centrales.