Edurne Pasabán: "Hubo un momento que me quería morir"

La tolosarra coronó el lunes la cima del Kangchenjunga, el duodécimo 'ochomil' de su carrera

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

La montañera española Edurne Pasabán reconoció que hubo momentos en los que estuvo a punto de rendirse durante el descenso del Kangchenjunga, situado en la cordillera del Himalaya, reseñando que incluso deseó su propia muerte por las dificultades que estaba atravesando.

"Hubo un momento que me quería morir, le dije a Álex que me quería quedar allí", aseguró con voz entrecortada Pasabán, que recién llegada a Madrid admitió que durante el descenso de la montaña nepalí vivió "uno de los peores momentos" de su vida.

Pasabán explicó que se encontraba al límite de sus fuerzas y agradeció la ayuda de sus compañeros para superar la dramática situación. "Llega un momento en el que el cuerpo de una persona dice basta, y el mío lo hizo", declaró la guipuzcoana, que incidió en que la bajada se complicó "en el Campo 4".

La tolosarra, que ha sido propuesta como candidata para recibir el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes 2009, quiso reiterar su agradecimiento, que calificó como "fundamental" para salir adelante.

"Cuando tienes que agradecer tanto a tanta gente se hace difícil, quiero dar las gracias al programa de 'Al filo de lo imposible', a mis patrocinadores pero sobre todo quiero dar las gracias a las personas, a mi grupo, mi expedición, mis amigos y a toda España porque he recibido todo su calor desde el primer momento", aseguró la montañera española.

Pasabán comentó que culminaron el Kangchenjunga nepalí el pasado lunes a las 17.00 horas y reseñó que le sorprendió la dureza del descenso hacia el campo base. "A mí me parecía que la bajada no se complicó pero sí lo hizo cuando llegamos al Campo 4", apuntó la de Tolosa.

Pasabán, que llegó en silla de ruedas debido a su maltrecho estado físico, viajará hoy a Zaragoza para tratar todos los daños sufridos durante la dura expedición. "Ya estoy aquí y lo único que quiero es que nos vean las congelaciones de los pies", valoró.

ÁLEX CHICÓN: "EDURNE PUSO MUCHO DE SU PARTE PARA NO RENDIRSE"

Por otro lado, uno de los compañeros de Edurne Pasabán durante la ruta por el Kangchenjunga, Álex Chicón, elogió a la guipuzcoana por su valor, destacando que nunca quiso rendirse pese al bajón físico que padeció.

"Ella me dijo que quería quedarse allí pero puso mucho de su parte para no hacerlo, si no lo hubiese hecho habría sido imposible salir de allí", valoró Chicón, que no olvida el mal estado por el que pasó su compañera de expedición.

"Le dio un tremendo bajón físico, no hablaba ni reaccionaba y estábamos a 7.500 metros", señaló el vasco, que aseguró que todos se volcaron para ayudar a superar la situación a la montañista guipuzcoana.

Y es que Chicón explicó que la expedición abandonó sus pertenencias para ayudar a Pasabán a culminar el descenso. "Abandonamos nuestras mochilas poniendo en riesgo también nuestras vidas pero sabíamos que lo íbamos a conseguir", concluyó.