Agricultura inicia el protocolo de actuación contra el uso ilegal de venenos en Noez y Mazarambroz, en Toledo

TOLEDO, 7 (EUROPA PRESS)

La Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural ha iniciado el protocolo de actuación contra el uso ilegal de venenos en los municipios toledanos de Noez y Mazarambroz tras la aparición de diez cebos envenenados y un total de seis animales muertos. En concreto se trata de una urraca, dos lirones caretos, dos gatos domésticos y un lagarto ocelado, este último, especie declarada de interés especial.

El hallazgo se produjo tras las inspecciones realizadas por agentes medioambientales de la Delegación Provincial de Agricultura y Desarrollo Rural de Toledo junto con Agentes del SEPRONA, de acuerdo con el Plan Regional de lucha contra el uso ilegal de venenos en el medio natural, informó la Junta en nota de prensa.

En estas operaciones ha intervenido la Unidad Canina de lucha contra el veneno de la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural con sede en Albacete y se ha trabajado en estrecha colaboración con la Unidad de SEPRONA de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo.

La existencia de varios perros muertos en fincas particulares alertó a los agentes medioambientales sobre la posible existencia de cebos envenenados en la zona, lo que activó el protocolo de inspección que localizó cuatro de los diez cebos presuntamente envenenados así como dos cadáveres de animales silvestres.

De acuerdo con el protocolo establecido, la aparición de estos supuestos cebos envenenados determinó la utilización de los perros de la Unidad Canina de la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural, animales de especial adiestramiento y preparación capaces de encontrar cebos y animales muertos en lugares de difícil acceso y de localización a veces indetectable para el ojo humano.

Tras el hallazgo de los presuntos cebos envenenados y de los cadáveres, la Unidad del SEPRONA de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo ya ha comenzado a tomar declaración a los responsables de aprovechamientos de los terrenos afectados para dilucidar los hechos.

Esta actuación se suma a las intervenciones de los agentes medioambientales y Guardia Civil el pasado mes de enero en los términos municipales de Polán y Albarreal de Tajo con el resultado confirmado de colocación de veneno, lo que, de acuerdo con el Plan Regional contra el uso ilegal de venenos en el Medio Natural, motivó la tramitación de vedado o anulación del coto de caza.

El empleo ilegal de venenos en el medio natural acarrea graves daños en los ecosistemas y constituye una de las principales amenazas para la observación de numerosas especies de fauna amenazada. Los venenos causan amplias mortandades que afectan a numerosas especies de las que no están excluidos los animales de compañía ni el propio ser humano. Sus efectos pueden persistir de forma oculta durante años y el movimiento de los animales afectados puede extender su acción a largas distancias del lugar donde se emplea el tóxico.

El uso de venenos está prohibido y considerado como un método no selectivo y masivo de captura de animales silvestres por la legislación estatal y autonómica y está considerado como infracción por la legislación de caza y de conservación de la naturaleza y como delito en el Código Penal.