Asociaciones ecologistas piden responsabilidades por la "mala gestión" del Parque de Las Tablas de Daimiel

CIUDAD REAL, 18 (EUROPA PRESS)

Varias asociaciones ecologistas que operan en la provincia de Ciudad Real han protestado, pidiendo responsabilidades a través de la publicación de una carta abierta, por la mala gestión que se está llevando a cabo en el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.

En concreto, las asociaciones protestantes son Ecologistas en Acción, Ecologistas en las Tablas de Daimiel, Movimiento por las Tablas y el Guadiana, Ecodesarrollo y Asociación de Estudio y Defensa de la Naturaleza de Villarrubia de los Ojos.

Así, explican que el principal objetivo de un parque nacional, según la Red de Parques Nacionales, es "asegurar la conservación de sus valores naturales", ya que se trata de lugares en los que prima la "no intervención", y en los que el principio es permitir el libre devenir de los procesos naturales. Sin embargo, este objetivo "no se encuentra dentro de los planes de los gestores de este espacio natural".

En este sentido, los representantes de dichas asociaciones aseguran que, simplemente acercándose "y dar una vuelta por el parque", cualquier persona puede observar que "se ha podado el bosque centenario de tarayes de la Isla del Pan".

Esto, a su juicio, significa "un atentado al emblemático bosque", ya que "se está rompiendo el proceso natural, alterando las cadenas tróficas desde la base, eliminando ramas viejas y rotas en las que aparecen hongos, insectos y bacterias, que son la base de esas cadenas y, por lo tanto, se está disminuyendo la biodiversidad de la que tanto hemos alardeado de nuestro Parque Nacional".

"Este bosque es un orgullo para todos, y pertenece a todos nosotros, no a quien lo gestiona, a nuestros hijos, a nuestros sobrinos y nietos. Debería ser un legado intocable para ellos, ya que no se comprende que en un espacio natural se esté haciendo un jardín a base de someter a la naturaleza con maquinaria", apostillaron.

Asimismo, explican en la carta que, "en los troncos huecos de los tarayes hacen los nidos los autillos y mochuelos, madrigueras las jinetas o los lirones. Encontraban allí su refugio y lugar de cría, por lo que eliminarlos es un atentado contra la biodiversidad".

También señalan que en la Isla de Algeciras, el viejo olivar --anterior a la creación del Parque-- ha sido podado, "con algunas olivas cortadas por los pies y eliminando parte de los tocones viejos. Era otro refugio para la fauna", aseguran, preguntándose a su vez si el parque necesita "aceite o leña".

"Las maquinarias antes sacaban fuera la vegetación para que no se colmataran Las Tablas, pero ahora se pican y trituran en el interior del Parque. Esperemos que cuando llegue el agua del trasvase no se empiece a descomponer esa materia orgánica favoreciendo las epidemias estivales y enfermedades como el botulismo", alertaron.

VEGETACIÓN Y FAUNA

La vegetación y la fauna del parque "no sólo corren peligro por la falta de agua, sino también por las grandes maquinas que recorren este espacio natural rugiendo y erosionando el interior del Parque. Si no se permite el acceso al Parque con bicicleta, y se ruega silencio para respetar a los animales y el espacio de contaminación acústica, no comprendemos que se permita la invasión de maquinaria pesada y un montón de coches en el interior del Parque. Parece más bien una autopista, con múltiples rodadas de vehículos".

Del mismo modo, indican que "se ha llenado de cruces gigantes el interior del Parque, al parecer para evitar posibles incendios, provocando que Las Tablas sean prácticamente irreconocibles", y se han derrumbado varias casillas de pescadores, "parte de un rico patrimonio cultural, para rehacerlas sin tener en cuenta para nada el legado de la arquitectura popular de las gentes del río".

Esto provoca un "impacto visual" que, a juicio de las asociaciones, "es un atentado contra la protección del patrimonio natural y cultural del Parque Nacional de Las Tablas".

En definitiva, consideran que algunas de estas actuaciones "podrían haberse evitado si existiera un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) y un Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional de Las Tablas, como exige la Ley".

Por ello, se preguntan "para cuándo su aprobación", y exigen responsabilidades por esta "nefasta gestión", así como que "se pare esta locura que no nos lleva nada más que a la destrucción de la riqueza natural y cultural de Las Tablas".