El comedero de Aínsa para aves necrófagas eleva a 44 el número de puntos de alimentación de la red en Aragón

HUESCA, 18 (EUROPA PRESS)

El nuevo comedero de Aínsa (Huesca) para la alimentación de las aves necrófagas eleva a 44 el número de puntos de alimentación de la Red Aragonesa de Comederos para Aves Necrófagas (RACAN), que alcanzará el medio centenar, según ha señalado hoy el consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné.

El consejero ha destacado el esfuerzo del Departamento de Medio Ambiente y de las organizaciones que colaboran con la RACAN, como en este caso la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, para desarrollar una red completa de alimentación de estas aves.

El objetivo de la red es asegurar la conservación de esta especie tras la entrada en vigor de la normativa europea de recogida obligatoria de cadáveres, que se produjo tras detectarse la enfermedad la Encefalopatía Espongiforme Bovina, conocida como el mal de las 'vacas locas', ha informado el Gobierno de Aragón en un comunicado.

El Departamento de Medio Ambiente ha realizado una inversión de más de 1,7 millones de euros para la construcción y mantenimiento de la Red de Comederos de Aves Necrófagas de Aragón, cantidad a la que habría que sumar los gastos en personal y técnicos del Departamento de Medio Ambiente y APNs encargados del control y seguimiento de los comederos.

Esta red, según ha destacado el consejero, se espera que pueda alcanzar este año el medio centenar de puntos de alimentación, con lo que se pretende asegurar la alimentación y supervivencia de estos animales.

COMEDERO DE AÍNSA

El punto de alimentación de Aínsa ha sido construido por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, que ha contado con la financiación de la Obra Social Caja Madrid y la colaboración del Departamento de Medio Ambiente en la redacción del proyecto técnico y asesoramiento.

Además, ERZ-ENDESA ha colaborado en la adecuación del tendido eléctrico cercano, aislando los cables en tres apoyos y señalizando los dos vanos correspondientes.

La gestión posterior del comedero se hará conjuntamente entre el Ayuntamiento de Aínsa, como titular del matadero municipal, que proporcionará los aportes de restos cárnicos, con la supervisión técnica de Agentes de Protección de la Naturaleza del Departamento de Medio Ambiente.

El funcionamiento del comedero está basado en un Plan de Gestión, atendiendo a las particularidades del punto de alimentación, plan que "no es rígido", sino que "se adapta a las necesidades reales en cada momento", indicaron desde el Gobierno aragonés.

De esta manera, si el responsable observa que se está vertiendo cantidad excesiva de restos o que estos no se consumen, se tendrán que reducir los mismos.

El plan de gestión y el control del encargado del comedero o muladar garantizan que nunca existan más aportes de los que se pueden consumir, apuntaron. Al agotarse todos los restos aprovechables, se evitan problemas de pudriciones o descomposición que son los causantes de las molestias y la insalubridad, agregaron.

VISITA A GAVÍN Y BIESCAS

El consejero Boné visita por la tarde las actuaciones financiadas por el Instituto Aragonés del Agua para el encauzamiento del barranco del Sía en la localidad de Gavín. Para ello, el Plan del Agua de Aragón 2009-2011 dedica 81.000 euros.

Después de esta visita, Boné se trasladará a Escarrilla, donde el Ayuntamiento ha rehabilitado una antigua escombrera a orillas del río Gállego, actuación que ha contado con una subvención del Departamento de Medio Ambiente de 24.000 euros.

Finalmente, el consejero asistirá a la inauguración de la plaza de San Pedro en Biescas, actuación realizada en el marco del Plan de obras de la Diputación Provincial de Huesca.