El verano pasado fue "el más devastador" para doce especies de mariposas en Reino Unido, según ecologistas

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

El verano pasado fue "el más devastador" para doce especies de mariposas en Reino Unido, según concluye un equipo de ecologistas británicos que advierte de que el frío, la humedad y las lluvias torrenciales que ha experimentado el Reino Unido en los últimos años "perjudica seriamente a estos insectos", pues "afecta a su capacidad de volar, alimentarse y a las funciones de cría".

Según informó hoy la BBC, los científicos predicen que el próximo verano "puede dejarse de sentir su aleteo, flotando suavemente en el aire o sobrevolando las flores en el campo", como es habitual en esta época del año. Así, subrayan que el "mal tiempo británico" será una de las causas "principales" de su desaparición.

En este sentido, gracias a un "complejo" sistema de vigilancia desarrollado dentro del 'Programa de Conservación de Mariposas' británico, han logrado demostrar que las lluvias constantes y las frías temperaturas que sufrió el país durante los meses de junio, julio y agosto del año pasado provocaron que "un gran número de mariposas se precipitasen al suelo bruscamente durante el vuelo".

Para el director de la investigación, Tom Brereton, "muchas clases de ellas necesitan sol y temperaturas en torno a los 15 ó los 16 grados para volar sin dificultades, ya que la gran mayoría no es capaz de hacerlo con lluvia". Además, señaló que el 2008 fue también "desafortunado" porque, aunque se pusieron en marcha diversos programas específicos para su conservación, "las mariposas no se vieron beneficiadas en modo alguno".

"Con las condiciones meteorológicas adecuadas la especie puede sobrevivir perfectamente", subrayó Brereton, quien matizó que "aquellas clases que están en su nivel poblacional más bajo como la 'Woodwhite' son las que experimentan el riesgo más elevado". "Es una suerte que no hayan muerto porque representan un pequeño puñado del conjunto del país", indicó.

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No obstante, los ecologistas destacan que, a pesar de las posibilidades de que algunas colonias desaparezcan por completo este invierno, devoradas por pequeños mamíferos o por otros insectos, "hay especies que se mantienen tan bien como el año pasado". Este es el caso de la 'Ringlet' o la 'Large Heath' que son capaces de volar bajo la lluvia, aunque al vivir en turberas "necesitan ser muy resistentes".

Finalmente, concluyen que "hay mucho que la sociedad puede hacer para ayudarlas a lo largo del año". Una de las claves puede ser cuidar los jardines, ya que, según apuntan, son frecuentemente "importantes oasis" para las mariposas. Así, explican que la hiedra es un néctar al que algunas como la 'Small Tortoise' o la 'Shell' recurren en otoño y donde se cobijan durante el invierno.