La Junta invierte más de un millón de euros dentro del Programa de Conservación de Aves Esteparias desde 2005

SEVILLA, 11 (EUROPA PRESS)

La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha invertido desde 2005 más de un millón de euros en actuaciones comprendidas dentro del Programa de Conservación de Aves Esteparias de Andalucía.

Según informó la consejería del ramo, más del 90 por ciento de este presupuesto ha ido a parar a trabajos orientados a la recuperación de la avutarda, y aproximadamente unos 550.000 euros se han destinado a tareas de mejora del hábitat, cuya escasez y falta de adecuación es uno de los principales factores que amenaza a la especie.

El último censo regional realizado por la Consejería de Medio Ambiente ha estimado la presencia de unas 441 avutardas en la Comunidad Autónoma andaluza. Esta actuación se encuadra en el Programa de seguimiento de fauna amenazada de Andalucía, desarrollado por la Administración ambiental, y evidencia el crecimiento protagonizado a lo largo de los últimos años por esta especie, cuya población ha registrado en el reciente muestreo un gran incremento en todas las provincias a excepción de Cádiz.

La estimación llevada a cabo a partir de los censos coordinados supone que la especie ha incrementado su población residente en los últimos años. Así, el número ha aumentado de los 348 ejemplares correspondientes a 2007, a 359 ejemplares un año más tarde y a los 441 individuos estimados actualmente. El último estudio ha determinado que 127 individuos corresponden a ejemplares macho mientras que otros 314 son hembras.

A nivel provincial el censo lo encabeza Sevilla, con 181 ejemplares; seguida de cerca por Córdoba, donde se ha estimado una población de 170 individuos; Jaén, con 66 ejemplares; y 21 en Huelva, provincia cuyo incremento se ha visto potenciado por el surgimiento de un nuevo lek (grupo de machos muy localizados que realizan una exhibición compitiendo por aparearse con las hembras) en la zona del Andévalo.

Finalmente Cádiz, con tres ejemplares, es la única provincia con presencia de avutardas en la que su número no se ha incrementado; no obstante, esta población parece estar estabilizada al registrar en los últimos tres censos anuales una cifra similar, y la presencia de dos machos y una hembra abre una nueva puerta a la esperanza en cuanto al establecimiento de un nuevo núcleo reproductor y el incremento poblacional en años próximos.

Esto ha dado lugar en la región a la firma de 65 convenios de colaboración con propietarios de fincas privadas localizadas en zonas avutarderas. Los convenios se han repartido de la siguiente manera: 28 en Córdoba, 18 en Cádiz, 12 en Sevilla y 7 en Jaén. En total, la superficie comprendida en el marco de estos convenios asciende hasta las 120.000 hectáreas en la Comunidad.

La estrategia seguida por la administración ambiental en estas zonas se ha centrado en el fomento del cultivo de leguminosas y de cereales de ciclo largo --lo que favorece la dispersión territorial de la avutarda y su disponibilidad de alimento-- y en la concienciación social sobre la problemática que acucia a la especie. Los técnicos atribuyen a estas actuaciones el auge de la productividad de la especie (los dos últimos años ha estado entre las tasas más elevadas de las conocidas en esta región) y a una elevada supervivencia juvenil.

Estas circunstancias, junto con un régimen favorable de precipitaciones durante la estación primaveral, han permitido paliar los principales problemas que incidían sobre esta especie catalogada 'en peligro crítico de extinción' en Andalucía y han cambiado la tendencia poblacional de la misma.

En este sentido, en los últimos tiempos la proliferación de cultivos de leñosas en detrimento del cultivo de cereal había venido originando una parcelación excesiva del hábitat, una disminución del alimento, la necesidad de realizar mayores desplazamientos y un incremento en el número de molestias para la avutarda causados por los manejos agrícolas, la presencia humana, etc.

Así, la declaración de las dos nuevas Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) amparadas en la Directiva Aves (79/409/CEE), es decir Alto Guadiato y Campiña de Osuna, ha supuesto un refuerzo a la hora de garantizar la conservación de la avutarda.

Otros factores que han mermado tradicionalmente el desarrollo de las poblaciones de esta ave esteparia de gran porte son la baja tasa reproductiva, la disparidad de sexos a favor de las hembras o una alta mortalidad relacionada con los choques con tendidos eléctricos y la caza ilegal, la cual afecta fundamentalmente a los machos dado su mayor tamaño y movilidad en época de celo.