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La Junta Rectora del Parque del Sureste informa favorablemente sobre el PRUG y su plan cinegético

MADRID, 12 (EUROPA PRESS) La Junta Rectora del Parque Regional del Sureste reunida hoy ha informado favorablemente sobre el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) y su plan de ordenación cinegético, tras la aprobación hace una semana del Consejo de Gobierno. Los representantes del Gobierno regional presentes en la Junta afirmaron que el PRUG del Parque Regional del Sureste apuesta por equilibrar las actividades tradicionales de este zona y la protección del medio ambiente, para así acabar con los vertidos ilegales. Asimismo, indicaron que el texto ha estado a disposición de las partes en todo momento, con la posibilidad de realizar todo tipo de alegaciones. De hecho, desde el departamento que dirige Ana Isabel Mariño señalaron a Europa Press que el 25 por ciento de las alegaciones al borrador del plan, presentado en 2005, se han incluido en el proyecto final, aprobado el jueves pasado en Consejo de Gobierno. La Consejería explicó que el objetivo del PRUG es regular la actividad de una zona "muy compleja", ya que en el enclave conviven industrias de áridos, agricultura, infraestructuras como el AVE y niveles de protección europeos y de aves. "Lo que se ha pretendido es equilibrar esa actividad tradicional de las graveras con el medio ambiente. No se puede pretender acabar con esta industria tradicional en los tiempos que corren", indicó un portavoz regional de Medio Ambiente, en respuesta a la reivindicación de los ecologistas de suspender este tipo de actividades en el Parque del Sureste. No obstante, precisó que se controlará de forma "férrea" estas explotaciones, ya que no se permitirá una actividad anual de más de 250 hectáreas y, como compensación, se obligará a las empresas de explotación de áridos a restaurar el doble del terreno explotado. Asimismo, según el proyecto consultado por Europa Press, se suspenderán cautelarmente todas las actividades extractivas que, sin contar con las autorizaciones exigidas por la legislación, estén generando en el medio daños graves e irreversibles. También se preservará una franja de protección de 50 metros de el hueco de explotación y cualquier carretera, curso o masa de agua existentes en torno a la explotación, entre otras imposiciones. "Las medidas compensatorias, que se determinarán caso por caso, consistirán en la ejecución de actuaciones para la protección, mejora y recuperación del Parque Regional. Su cumplimiento se configura como una obligación independiente de la ejecución de los planes de restauración que, con arreglo a la normativa minera, deberán ser ejecutados en todo caso para estas nuevas actividades mineras que se autoricen", señala el plan. La Consejería negó, tal y como le habían acusado las asociaciones ecologistas, que se permita las restauraciones de graveras con tierras contaminadas. Así, en la normativa para la protección del suelo y de los recursos geológicos del PRUG se indica que, con carácter general, se prohíben los vertidos y el depósito incontrolado se residuos y el vertido incontrolado de materiales procedentes del exterior del Parque sobre cualquiera de los terrenos del ámbito al que afecte el presente Plan. En este sentido, para favorecer las actividades restauradores del medio natural, previa autorización del departamento que dirige Mariño, se autorizará el aporte de tierras para la regeneración de la vegetación o restauración de hábitats, para la reposición de suelo agrícola en las zonas autorizadas para ello. "En la restauración, acondicionamiento o relleno de terrenos afectados por actividades extractivas abandonadas sin plan de restauración u otros huecos, siempre que se utilicen exclusivamente tierras no contaminadas procedentes de excavación. En caso de usar tierras extraídas por tuneladoras o cuando durante el proceso de extracción se pusiera de manifiesto cualquier indicio de contaminación, deberá requerirse que se proceda a su caracterización y que ésta acredite que no reúne características de peligrosidad", prosigue el PRUG. CAMPOS DE GOLF: COMO MÁXIMO EN 70 HECTÁREAS Respecto al permiso para la instalación de futuros campos de golf, la Consejería recordó que podrán dedicarse como máximo 70 hectáreas para usos deportivos "de las 31.000 que componen el parque" y que, si se llevan a cabo, deberán contar con una previa declaración de impacto ambiental, utilizar agua reciclada, realizar un proyecto de reforestación de especies autóctonos y otros requisitos muy concretos. Entre ellos, el plan especifica que una décima parte de la instalación debe ocupar el exterior del espacio protegido, en zonas degradadas y en terrenos principalmente llanos. Además, los movimientos de tierras se limitarán la mínimo imprescindible, respetando la topografía inicial y conservarán la máxima superficie posible de vegetación natural, a la que se someterán tratamientos de mejora que deberán ser aprobados por la Administración del Parque Regional, entre otras especificaciones. Sobre la caza, la Consejería de Medio Ambiente indicó que aún no están fijadas las zonas de caza y que su estudio se llevará dentro del plan de ordenación cinegética a la Junta Rectora, que se reúne hoy. "Lo fundamental del PRUG es que apuesta por el equilibrio ambiental, acaba con los vertidos ilegales y regula las actividades de esa zona, que es su objetivo. Se ha tenido en cuenta la opinión de todas las asociaciones y se desarrollado con toda la transparencia que permite la ley", concluyó. UN "CLARO RETROCESO", SEGÚN ECOLOGISTAS Por el contrario, en su intervención hoy en la Junta Rectora, los ecologistas calificaron su aprobación como "un claro retroceso", ya que a su juicio, "poco tiene que ver, en contenidos muy relevantes y en sus consecuencias, con el presentado en 2005", según informó hoy la organización ecologistas del Jarama 'El Soto'. Así, señalaron que el anterior plan no permitía la construcción del campos de golf, mientras que el PRUG actual "ha conseguido crear un agujero negro por el que se colarán más campos de golf, polideportivos, estadios, que son usos intensivos que son ajenos a los objetivos y a la normativa del Parque". Por otro lado, criticaron que se permita el trabajo de las graveras de la zona. "Lástima que la conservación del Parque se resentirá, los suelos originales del valle del Jarama se cambiarán por materiales bien distintos, se alterará el flujo de las aguas subterráneas", indicó la organización ecologista. Respecto a la caza, regulada a través el Plan de Ordenación Cinegética, criticaron que se pretenda "legalizar la caza en el 80 por ciento del territorio protegido". Por ello, los representantes ecologistas anunciaron que será recurrido ante los tribunales e instancias europeas