Medio centenar de científicos e investigadores asisten al I Seminario sobre Conservación de Flora Rupícola

BIERGE (HUESCA), 6 (EUROPA PRESS)

Unos 50 investigadores y especialistas en gestión y conservación de flora asistirán los días 7 y 8 de mayo al I Seminario sobre Conservación de Flora Rupícola, 'Lecciones para un Plan de Conservación del Hábitat en Aragón', que organiza en Bierge la Dirección General de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón.

Técnicos aragoneses y de otras comunidades autónomas pondrán en común las últimas investigaciones sobre la biología y ecología de estas plantas, los principales riesgos y programas posibles para la conservación de las comunidades rupícolas, así como los sistemas de censo y seguimiento de especies amenazadas.

El encuentro tendrá lugar en el centro de Centro de Visitantes del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara de Bierge (Huesca), un espacio que atesora en sus cortados y paredes abundantes y destacadas especies de flora rupícola, que los participantes tendrán la oportunidad de observar y disfrutar acompañados por expertos el segundo día del Seminario.

PATRIMONIO NATURAL

Los roquedos constituyen un hábitat de gran importancia en Aragón, que acogen importantes especies de flora, tanto plantas endémicas como amenazadas, y son frecuentes en buena parte de los paisajes más espectaculares de los espacios de la Red Natural de Aragón como Ordesa, Mallos de Riglos o Rodeno, además de los de la Sierra de Guara.

La organización de este seminario por parte del Departamento de Medio Ambiente nace del alto valor ecológico de la flora rupícola aragonesa, así como de las numerosas amenazas que sufre su hábitat: aproximadamente el 20 por ciento de las especies incluidas en el Catalogo de Especies Amenazadas de Aragón entran en esta categoría.

Entre las especies más destacadas de plantas rupícolas en la comunidad aragonesa se encuentra la oreja de oso, exclusiva del Pirineo y relativamente abundante, o los géneros de petrocoptis y saxifraga, que crecen en fisuras y oquedades de paredes rocosas, y varias especies de estos dos géneros aparecen en el catálogo de especies amenazadas.