Para los chimpancés machos, la carne es sinónimo de sexo

Para los chimpancés machos, la carne es sinónimo de sexo

Para los chimpancés machos, la carne es sinónimo de sexo

WASHINGTON (Reuters) - Las hembras humanas pueden sentirse ofendidas en las citas en las que se espera algo más de ellas por invitarlas a comer un solomillo, mientras que para los chimpancés el intercambio es justo, según investigadores alemanes.

Llegaron a la conclusión de que las chimpancés se relacionan más con los machos que a menudo comparten la carne con ellas.

"Nuestros resultados sugieren firmemente que los chimpancés salvajes intercambian carne por sexo y que lo hacen a largo plazo", explicó Cristina Gomes, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania, en un comunicado difundido el martes.

"Los machos que compartían la carne con las hembras duplicaron su éxito en el apareamiento mientras que las hembras, que tenían dificultades para conseguirla por sí solas, aumentaron la ingesta de calorías sin sufrir los costes energéticos y el riesgo potencial de herirse relacionados con la caza", afirmó.

En un artículo en la revista PLoS ONE, de la Biblioteca Pública de Ciencias, Gomes y su compañero Christophe Boesch dijeron que habían observado a los chimpancés que viven en el parque nacional Tai de Ivory Coast.

"La hipótesis de la carne por sexo es una explicación plausible para la repartición de la carne entre sexos en estas especies, ya que los chimpancés son muy promiscuos, ellos tienen un cierto grado de elección de la hembra y los machos cazadores controlan la repartición de sus capturas", explicaron en su artículo, publicado en http://dx.plos.org/10.1371/journal.pone.0005116.

Los machos parecían compartir la carne con las hembras cuyos cuerpos mostraban signos de estar en período fértil, pero incluso excluyendo estos coitos, estaba claro que el apareamiento sucedía entre las parejas que solían compartir carne.

"Nuestros descubrimientos se añaden a las cada vez mayores pruebas que sugieren que los chimpancés piensan en pasado y en futuro y que esto influye en su conducta presente", explicó Boesch.

"Estos hallazgos están ligados a un impacto en nuestros conocimientos actuales sobre las relaciones entre hombres y mujeres, y estudios parecidos determinarán si los beneficios nutricionales directos que las mujeres reciben de los hombres en las sociedades cazadoras humanas podrían establecer la relación entre el éxito reproductivo y las aptitudes para la caza.