Seis activistas de todo el mundo ganan el "Nobel Medioambiental"

Por Peter Griffiths

LONDRES (Reuters) - Desde las selvas de África a las minas de carbón de Estados Unidos, seis activistas que han luchado contra la industria y el gobierno para proteger al planeta ganaron el domingo los prestigiosos Premios Medioambientales Goldman.

El reconocimiento, que frecuentemente es apodado como el premio Nobel del medioambiente mundial, recayó en activistas de seis continentes que lucharon contra problemas como desechos tóxicos en la ex Unión Soviética y el desguace de barcos en Asia.

Entre los ganadores anteriores del premio, creado en 1990 por dos filántropos estadounidenses, se incluyen el escritor Ken Saro-Wiwa, quien fue ahorcado en 1995 después de liderar protestas contra compañías petroleras en Nigeria.

El ganador africano de este año es Marc Ona Essangui, quien luchó contra los planes de una compañía estatal china de abrir una mina de hierro a tajo abierto en las selvas tropicales de Gabón, en el oeste de África.

Ona, quien usa una silla de ruedas debido a que sufrió de poliomielitis de pequeño, ha sido amenazado, arrestado y expulsado de su casa en reiteradas oportunidades.

"Las amenazas no deberían evitar que uno siga con su lucha", dijo a Reuters por teléfono desde Gabón. "Podría destruir los bosques más hermosos del centro de África", agregó.

Su campaña ayudó a que se realizara una revisión del proyecto, que actualmente está en espera, dijeron los organizadores del premio.

AMENAZAS DE MUERTE

La ganadora en Norteamérica fue Maria Gunnoe, una ex cantinera que lucha contra el impacto ambiental de la minería de carbón en lo alto de las montañas Apalaches en Virginia Occidental.

El método involucra detonar la cima de las montañas, removiendo el carbón y empujando los escombros a los valles. Los críticos dicen que contamina la tierra, destruye los cursos de agua y provoca inundaciones.

En una zona donde el carbón es central para la economía, Gunnoe ha dividido a la comunidad y ha recibido amenazas de muerte.

"Hay mucha gente que respalda lo que hago. Pero hay otros que vienen hasta aquí cada día por su trabajo, y que si les das la elección, me atropellarían sin pensarlo", dijo en un mensaje en su sitio en Internet.

En Europa, el premio recayó en Olga Speranskaya, una científica rusa cuyo grupo Eco-Accord con base en Moscú busca deshacerse de los viejos químicos tóxicos en las ex repúblicas soviéticas, que alguna vez fueron utilizados en la agricultura o la industria.

"Están entre las sustancias más tóxicas y peligrosas, y producen defectos en los nacimientos (...) e incluso cáncer", dijo a Reuters.

Los otros ganadores, que recibirán su premio de 150.000 dólares el lunes en una ceremonia en San Francisco, son:

* Asia: Rizwana Hasan, de Bangladesh, quien busca concienciar al público sobre los peligros del desguace de barcos.

* Centro y Sudamérica: Hugo Jabini y Wanze Eduards, de Surinam, quienes organizaron a la gente local para que lucharan contra la tala en su tierra.

* Islas: Yuyun Ismawati, quien hace campaña para que se manejen mejor los desechos en Indonesia.