El lince ibérico, el felino más amenazado del planeta se recupera en Portugal

  • Lisboa, 24 may (EFE).- El lince ibérico, considerado el felino más amenazado del planeta, empezará a recuperase en Portugal en un centro de cría que albergará a ejemplares donados por España para que esta especie vuelva a repoblar la península ibérica.

El lince ibérico, el felino más amenazado del planeta se recupera en Portugal

El lince ibérico, el felino más amenazado del planeta se recupera en Portugal

Lisboa, 24 may (EFE).- El lince ibérico, considerado el felino más amenazado del planeta, empezará a recuperase en Portugal en un centro de cría que albergará a ejemplares donados por España para que esta especie vuelva a repoblar la península ibérica.

El Centro Nacional del Lince Ibérico, situado en Silves -a unos 250 kilómetros al sur de Lisboa- e inaugurado este fin de semana, se enmarca en el programa luso español que desde 2007 pretende rescatar este felino a través de la cesión de ejemplares nacidos en el centro español de Doñana.

"Estimamos que desde mayo hasta finales de este año las instalaciones acojan a unos 25 felinos", declaró a EFE Astrid Vargas, directora del programa de cría en cautividad del lince en el parque de Doñana.

Vargas, que estuvo en el estreno del parque de Silves, agregó que llegará a Portugal una remesa de varios felinos antes de septiembre y adelantó que espera que a finales de noviembre de este año el centro luso reciba a otros cachorros nacidos en 2009.

El hábitat cuenta con 16 cercados -cuya capacidad máxima es para 32 linces- una zona de cuarentena para evitar contagios entre los animales y varios edificios para apoyo técnico, dotados de sistemas de vídeo vigilancia.

"Estos linces pertenecen al programa de cautividad, por lo que las crías de los actuales ejemplares serán las escogidas para vivir en libertad", explicó a EFE el director técnico del centro de Silves, Rodrigo Serra, quien apuntó a la región lusa del Algarve, en el sur del país, como una de las zonas a repoblar por estos animales.

Las instalaciones, construidas por la empresa local Aguas de Portugal, entrarán en funcionamiento a partir del próximo 1 de junio con nueve técnicos y cinco vigilantes y sólo estarán abiertas al público mientras no vivan allí ejemplares de lince.

La puesta en marcha del centro de Silves contó con destacadas presencias, como la del ministro de Medio Ambiente portugués, Francisco Nunes Correia.

El titular de Medio Ambiente calculó que quedan unos 200 y 300 linces en libertad en la Península ibérica y mostró su "orgullo" por haber participado con España en el proyecto del que forma parte este centro y en el que ambos países han colaborado estrechamente, "sobre todo desde el punto vista técnico".

"Es un día importante para la biodiversidad en Portugal, porque una de las especies más amenazadas comienza a dar el primer paso para su recuperación", añadió Nunes Correia.

Esta iniciativa busca también movilizar al futuro entorno del lince -productores agrícolas, cazadores y organizaciones locales, entre otros- para que gestionen el terreno con el fin de crear un entorno de vida adecuada para los felinos.

Para ello, según los especialistas, debe contarse con la flora y fauna necesarias para su subsistencia, entre ellas los conejos silvestres de los que se alimenta este felino.

En Portugal ya existen otras zonas donde se trabaja para crear estas condiciones, como ocurre en el Parque Natural Noudar, de 6.000 hectáreas, situado en la región meridional portuguesa del Alentejo, junto a la provincia española de Badajoz.

El lince ibérico, con un peso medio de 8 a 12 kilos, abundaba en el bosque y matorral mediterráneo y sus últimas poblaciones estables estaban en zonas aisladas del suroeste de España y de Portugal.

En este país, donde no se ha avistado ningún ejemplar desde hace varias décadas, se le creía prácticamente extinguido por la acción de los cazadores furtivos y el deterioro medioambiental, entre otros factores.

Las autoridades lusas presentaron hace dos años un plan para reinsertar al felino en libertad, antes del 2020, en la región del Algarve, donde históricamente habitó.