El pasto crecido por la lluvia y las altas temperaturas pueden complicar la campaña de lucha contra incendios en Cuenca

CUENCA, 5 (EUROPA PRESS)

El delegado de Agricultura y Desarrollo Rural en la provincia de Cuenca, Darío Dolz, advirtió hoy de que las lluvias del invierno y las altas temperaturas que se esperan para este verano obligarán a extremar las precauciones en la Campaña de Alto Riesgo de incendios en la provincia de Cuenca, que comienza el próximo 1 de junio. El delegado señaló que habrá 630 efectivos para la campaña, además de diez helicópteros o 17 camiones autobomba.

En la presentación de esta fase de la campaña, Dolz aseguró que en la provincia de Cuenca se han mejorado las tareas e infraestructuras de prevención, y habrá dos nuevos Centros Comarcales de Emergencias en Albendea y Valdeganga, además de contar con un helicóptero más en Campillo de Altobuey.

En la provincia de Cuenca hay 810.000 hectáreas de masa forestal. Para protegerlas, en cuanto a los medios aéreos y terrestres, habrá 40 puestos de vigilancia fija, 16 patrullas móviles; tres máquinas pesadas; 16 brigadas terrestres; cuatro bombas-retén y un camión nodriza, además de los antes mencionados.

Asimismo, Dolz pidió la colaboración ciudadana para afrontar la campaña de este año, que será peligrosa debido alas intensas lluvias que han hecho crecer más pasto "que dentro de unos meses será de fácil combustión.

Como además se esperan altas temperaturas este verano, confiamos en que todos los conquenses, y los turistas que visiten nuestras masas forestales, tengan un comportamiento adecuado: que no arrojen vidrios en el monte, que no tiren cigarrillos encendidos, etc".

En las próximas semanas se procederá a la clausura de las barbacoas en las 34 zonas recreativas que existen en los montes de Cuenca.

Por otro lado, el director general de Política Forestal, José Ignacio Nicolás, manifestó que la campaña de Alto Riesgo abarca del 1 de junio al 30 de septiembre, pero que se trabaja durante todo el año, y no descartan prolongar o adelantar este período de máxima alerta si las previsiones meteorológicas así lo exigen.

Asimismo, Nicolás recordó que "la gente que entre a trabajar en esta campaña va a estar contratada durante 11 meses, de los que cuatro serán para el período de extinción, y siete meses para la realización de tratamientos preventivos".