Científicos encuentran relación entre las tormentas tropicales y la decadencia de deltas de los ríos


MADRID|

Una investigación realizada por la Universidad de Southampton, en Reino Unido, y publicada en 'Nature' muestra que un cambio en los patrones de las tormentas tropicales está amenazando el futuro del delta del río Mekong en Vietnam, lo que indica un riesgo similar en de otros deltas de todo el mundo.

El estudio, financiado por el 'UK Natural Environment Research Council' (NERC) y llevado a cabo en colaboración con las universidades de Exeter (Reino Unido), Hull (Reino Unido), Illinois (Estados Unidos) y la Universidad de Aalto (Finlandia), reveló que los cambios en el comportamiento de los ciclones significan menos sedimentos depositándose en los ríos aguas arriba del delta del Mekong, privándolo de material vital para la protección contra las inundaciones.

Los deltas son accidentes geográficos hechos de sedimentos fluviales y llevados aguas abajo. El sedimento se acumula donde el río se encuentra en movimiento lento o parado, como mares o lagos. Los deltas se hunden naturalmente bajo su propio peso, por lo que es vital un flujo constante de nuevos yacimientos para compensar estos cambios y evitar las inundaciones que podrían ser desastrosas para la agricultura y el medio ambiente.

El investigador principal, el profesor Stephen Darby, de la Universidad de Southampton, señala: "Nuestro estudio es el primero en mostrar el papel significativo que las tormentas tropicales juegan en la entrega de sedimentos a los grandes deltas de los ríos. Demostramos que a pesar de que los impactos humanos afectan a la cantidad de sedimento en un río, la actividad ciclónica es también un factor contribuyente muy importante".

El Mekong es el tercer mayor gran delta de río del mundo, con 39.000 kilómetros cuadrados. Es el hogar de 20 millones de personas y tiene una gran zona agrícola que está dominada por el arroz y es vital para la economía de Vietnam.

UNA TERCERA PARTE DE LOS SEDIMENTOS SE DEBE A LOS CICLONES

El equipo internacional detrás de esta última investigación ha desarrollado un nuevo método de análisis de mediciones archivadas de descarga de agua en el río Mekong para detectar la concentración de sedimentos que se remonta a más de dos décadas (1981-2005). Después, mediante el modelado de los flujos de agua a través de los canales del Mekong, los investigadores consiguieron aislar el impacto de los cambios en las tormentas tropicales en la carga de sedimentos del río.

Sus datos muestran que de todos los sedimentos transportados al delta, una tercera parte se debe a los ciclones tropicales. La investigación también revela que la carga de sedimentos del Mekong ha disminuido notablemente en los últimos años, en gran parte debido a los cambios en la localización y la intensidad de las tormentas rastreadas a través de los ríos aguas arribas que alimentan el delta.

El coinvestigador en Southampton Julian Leyland añade: "Los modelos climáticos predicen que, a pesar de que los ciclones tropicales pueden intensificarse a medida que nuestro clima se calienta, las ubicaciones de sus recorridos pueden alejarse de la cuenca del Mekong en el futuro".

"Estos resultados son muy significativos porque la carga de sedimentos del Mekong ya está disminuyendo como resultado de la construcción de presas aguas arriba y otros impactos humanos como la extracción de arena. Entender el papel desempeñado por los cambios en la climatología de los ciclones tropicales nos da un conocimiento más amplio de las amenazas a las que se enfrenta este delta y otros similares en todo el mundo", alerta el profesor Darby.

La investigación tiene implicaciones a nivel mundial debido a que otros grandes ríos como el Ganges (India/Bangladesh), Yangtze (China) y Mississippi (Estados Unidos) tienen cuencas que son golpeadas regularmente por tormentas tropicales.

Unos 500 millones de personas viven y trabajan en los grandes deltas de los ríos del mundo. Este estudio indica que los cambios en la climatología de las tormentas, incluso en las cuencas de los ríos aguas arriba lejos de los propios deltas, también deben considerarse al evaluar su vulnerabilidad futura a la subida del nivel del mar.