Acreedores de Chrysler piden el 40% de la empresa formada con Fiat para cancelar parte de los créditos

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

Los acreedores del fabricante estadounidense de automóviles Chrysler han solicitado el 40% del capital de la compañía que derive de una eventual alianza con la italiana Fiat, a cambio de cancelar un tercio de los préstamos por importe de 6.900 millones de dólares (5.307 millones de euros al cambio actual) que mantiene Chrysler.

Según una copia de la solicitud enviada al equipo de trabajo de Automoción del Gobierno estadounidense que recoge el diario 'Detroit Free Press', los acreedores de Chrysler también han ligado la cancelación un tercio de los créditos del fabricante estadounidense a la inyección de 1.000 millones de dólares (770 millones de euros) por parte de Fiat en Chrysler y a contar con un representante en el consejo de administración de la futura compañía.

Entre los principales acreedores de la firma con sede en Auburn Hills (Michigan) se encuentran J.P. Morgan Chase, Morgan Stanley, Goldman Sachs y Citicorp, así como más de 40 inversores y 'hedge funds'.

Esta propuesta se produce después de que la semana pasada este grupo de acreedores rechazara la oferta del grupo de trabajo de Automoción de pagarles 15 centavos (0,11 euros) por cada dólar (0,76 euros) de crédito que mantienen con Chrysler. Los préstamos del fabricante de automóviles están asegurados con los activos, los inmuebles, la tecnología y la propiedad intelectual de la compañía.

La iniciativa de los acreedores supone un reto para Fiat que se había mostrado dispuesta, hasta el momento, a compartir tecnologías de coches, motores y transmisiones con Chrysler, por valor de entre 8.000 y 10.000 millones de dólares (entre 6.153 y 7.692 millones de euros). En el caso de que Fiat no acceda a inyectar dinero en Chrysler la propuesta señala que los contribuyentes de Estados Unidos estarían contribuyendo potencialmente con 10.000 millones de dólares (7.692 millones de euros) a una compañía extranjera.

Un portavoz de la Casa Blanca señaló que esta propuesta aporta una "rentabilidad injustificada" a los acreedores, mientras que Chrysler, sus trabajadores y otros accionistas están trabajando "sin descanso" para ayudar a reestructurar la compañía.