De la factura de salida a Irlanda... Reino Unido, cada vez más roto por el Brexit


  • Hasta el jueves, debatirán sobre los derechos de los ciudadanos, el acuerdo financiero, la frontera de Irlanda y la Corte de Justicia de Europea.

  • Reino Unido libra una batalla en el plano doméstico que enfrenta a quienes siguen defendiendo una estrategia dura y quienes reclaman un acuerdo blando.

  • Te interesa leer: FT calcula que la factura del Brexit puede llegar a 100.000 millones de euros

Arrancan las negociaciones del Brexit con el Reino Unido cada vez más divido

Arrancan las negociaciones del Brexit con el Reino Unido cada vez más divido

“Es el momento de ponernos manos a la obra y hacer que esta negociación tenga éxito". Estas fueron las palabras que pronunció el ministro británico para el Brexit, David Davis, al ser recibido por la Comisión Europea en el inicio de los cuatro días de cruciales discusiones que sentarán las bases del divorcio entre la Unión Europea y Reino Unido.

Hasta el jueves, se reunirán los diferentes grupos de negociadores creados por ambas partes para tratar de forma separada los principales temas del divorcio: derechos de los ciudadanos, el acuerdo financiero de salida, la frontera de Irlanda y el papel de la Corte de Justicia de Europea. El tiempo corre en contra y la presión es máxima. De hecho, el responsable europeo, Michel Barnier, fue tajante: “Entramos en el corazón de la cuestión. Necesitamos examinar y comparar nuestras respectivas posiciones para lograr buenos progresos”.

Tras la primera toma de contacto entre Bruselas y Londres, que se celebró el pasado 19 de junio, ahora llega el primer examen final que servirá para medir cómo de tensa está la línea entre ambos posiciones. A priori, los 27 llevan ventaja. Reino Unido libra una batalla en el plano doméstico que enfrenta a quienes siguen defendiendo una estrategia dura y quienes reclaman un acuerdo de transición de varios años, que permita reducir el impacto económico que tendrá el divorcio.

Prioridades de la negociación

Entre las prioridades de la negociación figuran cuatro asuntos: los derechos de los ciudadanos, la factura de la salida, la frontera de Irlanda y el papel de la Corte de Justicia de Europa. Por el momento, los derechos de los ciudadanos  es el único tema en el que tanto Bruselas como Londres han definido su postura. La UE considera insuficiente la oferta británica para los 3,2 millones de euros que viven en Reino Unido porque considera que no garantiza los mismos derechos. El gobierno británico la defiende. “Es una oferta seria y equilibrada que espero sea analizada con el espíritu que se merece”, ha explicado este lunes el titular de exteriores británicos, Boris Johnson.

En cuanto a la factura del Brexit, para la UE es vital que Londres asuma los compromisos que ha asumido en el marco presupuestario 2014-2020, aunque la salida se produzca el 29 de marzo de 2019, antes de que expire. Los cálculos realizados por Bruselas cifran entre los 60.000 y los 100.000.

Respecto a la frontera con Irlanda, el objetivo es buscar una solución para evitar el regreso de una frontera entre la República de Irlanda e Irlanda del norte. Por último, Londres quiere librarse de la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la UE y los 27 buscan garantías para que el alto tribunal siga velando por los derechos de ciudadanos y empresas.