Riad espera a Trump para adquirir armas por 100.000 millones de dólares


  • Donald Trump ha elegido Arabia Saudí como destino de su primer viaje internacional rompiendo con la tradición de los presidentes estadounidenses de visitar Canadá o México.

  • Ambos países firmarán varios acuerdos económicos con el objetivo de que las empresas norteamericanas sigan invirtiendo en Riad y viceversa.

Un miembro de las fuerzas armadas saudíes durante una incursión militar en Yemen / AFP

Un miembro de las fuerzas armadas saudíes durante una incursión militar en Yemen / AFP

La relación bilateral entre Arabia Saudí y EEUU vive su particular luna de miel. Riad será la primera parada del presidente Donald Trump en su gira internacional que le llevará a cinco países (Arabia Saudí, Israel, Vaticano, Bélgica e Italia) en ocho días. El viaje será un bálsamo para el Presidente que en los últimos días vive una situación complicada en el plano doméstico por la supuesta injerencia de Rusia en la campaña electoral o las presuntas presiones al FBI para que deje de investigar a uno de sus asesores.

Fiel a su estilo, el presidente sigue rompiendo moldes. Es el primer mandatario desde Jimmy Carter que no realiza su viaje inaugural a Canadá o México, sino a Arabia Saudi, lejos de los problemas de su país. La decisión no es baladí. Los negocios son lo primero. Y por ello, en Riad ya esperan al magnate y a la delegación de empresarios que le acompaña, que incluye directivos de compañías tan importantes como General Electric, Black Rock y Mosanto, según Bloomberg, con la alfombra roja extendida.

El comercio bilateral entre ambos países alcanzó casi los 38.000 millones de dólares en 2016, según los datos de la Oficina del Censo de EEUU. De hecho, el año pasado fue la primera vez en 21 años que EEUU registró superávit en su relación comercial con Arabia Saudí gracias a la caída de los precios del petróleo.

La diversificación económica de Riad, en el punto de mira 

Ahora bien, el petróleo no es el principal interés de Trump en este viaje. Arabia Saudí está diversificando sus fuentes de riqueza con el fin de no de depender tanto del crudo y ha puesto en marcha lo que se conoce como Vision 2030, un ambicioso plan de modernización y privatización de algunos sectores económicos saudíes. Y es aquí donde Trump busca sacar tajada con su visita.

Según publica Bloomberg, el presidente quiere asegurar la influencia de las empresas norteamericanas en los planes de privatización de cuatro importantes sectores: la compañía estatal de conversión de agua salina Saline Water Conversion Corporation (SWCC); la compañía eléctrica Saudi Electricity Co; los silos de grano y los equipos de fútbol. No en vano, durante la visita oficial del ministro de Defensa saudita, Mohammad bin Salman Abdulaziz Al Saud a EEUU en el mes de marzo, ambos países ya acordaron un programa conjunto de inversiones en energía, industria, infraestructura y tecnología por valor de 200.000 millones de dólares en cuatro años.

A cambio, Trump tratará de favorecer a las empresas saudíes en su ambicioso plan de infraestructuras de 1 billón de dólares. De hecho, el Fondo Público de Inversión de Arabia Saudí ya ha invertido 3.500 millones de dólares en Uber en 2016 ya que la red de transporte privado considera que Oriente Medio es un mercado importante donde la compañía puede seguir creciendo.

La salida a bolsa de Aramco 

Otro de los asuntos que tratarán ambos países es el ambicioso debut bursátil de la estatal Saudi Aramco, previsto para 2018. Por el momento, todavía se desconoce en qué mercado cotizará la petrolera estatal saudí. Aunque se está estudiando Nueva York como primera opción, la legislación de EEUU permite a las familias de las víctimas del 11-S demandar a Arabia Saudí, lo que complica las cosas por lo que Londres y Hong Kong también suenan con fuerza. La visita de Trump puede ayudar a que la balanza se incline hacia uno u otro lado.

Lo que ya es cien por cien seguro es que ambos países suscriban un multimillonario acuerdo estratégico militar. Durante décadas, EEUU ha sido el principal suministrador de armas a Arabia Saudí. Aviones de combate F-15, tanques y vehículos blindados eran hasta ahora las principales armas que vendía EEUU a Arabia Saudí. Sin embargo, Riad quiere armamento más sofisticado como misiles de defensa (THAAD) y Trump considera que el sector armamentístico es clave para estimular la economía y generar más puestos de trabajo. Sobre la mesa, una serie de acuerdos para vender armas por valor de más de 100.000 millones de dólares, que podría superar los 300.000, según publica Reuters.

Las expectativas económicas de esta primera parada internacional de Trump son muy altas. Es por ello que se espera que el Rey Salman le brinde una bienvenida más cálida que la que le otorgó a Barack Obama en abril de 2016 cuando las relaciones entre EEUU y Riad no pasaban por su mejor momento.

Esta primera gira internacional de Trump es extraordinariamente prolongada. Incluye además visitas a Jerusalén, Roma, Bruselas y Sicilia en solo ocho días donde se entrevistará con Benjamin Netanyahu, por segunda vez desde que tomó posesión, el papa Francisco, el nuevo mandatario francés Emmanuel Macron, y asistirá a la cumbre de la OTAN y a la del G7. Todo un reto para el presidente de Estados Unidos, que no pasa por su mejor momento... pero apuesta por los negocios.