El Brexit ya tiene fecha... ¿y ahora qué?


  • La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, ha enviado la carta mediante la cual el Gobierno británico notifica a la Unión Europea su deseo de iniciar el proceso de retirada de la organización regional.

  • A partir de aquí, el gobierno tendrá que iniciar un intenso debate interno para decidir  cómo será el nuevo acuerdo con la UE.

El Brexit ya tiene fecha... ¿y ahora qué?

El Brexit ya tiene fecha... ¿y ahora qué?

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, firmó a última hora del martes la carta mediante la cual el Gobierno británico notifica a la Unión Europea su deseo de iniciar el proceso de retirada de la organización regional. La carta llegó en la mañana del miércoles a Bruselas. Consta de seis páginas y ha viajado en Eurostar bajo fuertes medidas de seguridad

A partir del 29 de marzo, Londres y Bruselas tendrán dos años para sellar un acuerdo de divorcio que se espera que aclare, entre otras cosas, si los europeos en el Reino Unido mantendrán sus derechos, la factura que Londres debe pagar por sus compromisos presupuestarios hasta 2020 y que esboce la nueva relación comercial.

¿Y ahora qué?

A partir de aquí, el gobierno tendrá que iniciar un intenso debate interno para decidir  cómo será el nuevo acuerdo con la UE. Se prevén distintos escenarios. Un análisis del jurista Jean-Claude Piris para el Centre for European Reform señala que existen siete posibilidades de articulación de una nueva relación entre el Reino Unido y la UE.

Relación especial con la UE

Se trataría del escenario ideal porque, una vez fuera de la UE, solicitarían quedarse con lo que les interesa de su relación con sus socios comunitarios, es decir, el acceso al mercado interior, sin tener que aceptar la libre circulación de personas. Además, esta opción evitaría que contribuyeran económicamente a financiar el bloque y por otro lado les permitiría no aceptar la legislación que no le interese. Esta opción es poco probable porque podría propiciar una propagación de Brexits en Europa.

Modelo Noruego

Se conoce como Espacio Económico Europeo y es el que existe para Islandia, Liechtenstein y Noruega. Permite a los países participar en la mayoría de las políticas europeas, sin necesidad de adherirse a otras políticas europeas como la agraria, la pesca o exterior. Sin embargo, tienen que respetar la libre circulación de personas, algo que los partidarios del Brexit no quieren y pagar una contribución financiera a la UE.

Reino Unido vuelve a EFTA

Se trataría de volver al Acuerdo Europeo de Libre Comercio (EFTA) Se trata del espacio creado en 1960 por 7 países, entre los que se encontraban los británicos, quienes lo abandonaron en 1973. Este acuerdo solo cubre comercio para algunos productos agrícolas y pesqueros, por lo que probablemente no interesaría a los británicos.

El modelo suizo

El modelo suizo consiste en la firma de acuerdos sectoriales con la UE y el país aporta fondos a la UE, que son el 55 por ciento de lo que contribuye el Reino Unido. Al margen de que tampoco parece un modelo ideal para el Reino Unido, es poco probable que la UE lo aceptara, ya que hace tiempo que está descontenta con su funcionamiento debido a una serie de deficiencias del modelo.

Un acuerdo comercial con la UE

Jean Claude Piris ve esta opción como las más probable. Reino Unido negociaría unas buenas condiciones porque no olvidemos que es la segunda economía europea. Le permitiría acceder al mercado común pero no contribuiría a su legislación, como hace ahora.

El modelo turco

La relación se articula a través de un acuerdo de asociación que incluye una unión aduanera. El modelo ofrece acceso limitado al mercado interior europeo, (excluye servicios) y además el Estado en cuestión adopta los aranceles que decida la UE, perdiendo por tanto soberanía en materia comercial. No es muy probable.

El marco de la OMC

Sin ninguna de las opciones anteriores funciona puede enmarcarse en las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que supone limitar aranceles máximos.

Sea cual sea el nuevo escenario, los expertos  advierten que la definición de la nueva relación con Reino Unido conllevará años de duras negociaciones internas y externas.