Ban y el presidente ceilandés reiteran su preocupación por la situación de los civiles en el norte del país

NUEVA YORK, 10 (EUROPA PRESS)

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, y el presidente ceilandés, Mahinda Rajapaksa, reiteraron ayer su preocupación por la situación de alerta en el norte de la isla, en concreto en la región de Vanni, donde miles de civiles permanecen atrapados en combates entre fuerzas gubernamentales y rebeldes tamiles.

En conversación telefónica con Rajapaksa, Ban recordó las condiciones en las que viven 150.000 civiles en ese área,a pesar de que fue declarada por el Gobierno como zona segura. En ese sentido, la portavoz de la ONU Michelle Montas, dijo ante los periodistas que el diplomático ha instado a la población en peligro a que abandonen las áreas ocupadas por los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE).

Por su parte, un grupo de representantes de Naciones Unidas hicieron hincapié en la necesidad del cese de las hostilidades en la zona para poder asistir a los damnificados, y alertaron de que las probabilidades de que se produzca un baño de sangre en el norte de Sri Lanka son cada vez mayores.

El ejército ceilandés ha acorralado a los rebeldes en una zona tan pequeña que es inevitable que cualquier tipo de enfrentamiento afecte a la población civil atrapada en el área, dijo, por su parte, el Secretario General Adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes.

Así pues y debido a la gravedad de la situación, Ban y el Rajapaksa acordaron la necesidad de continuar trabajando juntos para garantizar la seguridad de esas personas y buscar una solución al conflicto, según informaciones del centro de noticias de la ONU recogidas por Europa Press.