Canciones contra Chávez: los opositores venezolanos le plantan cara con ritmo


  • Cantan contra el "señor Perfecto", contra la corrupción, la violencia... protestan contra todos los males de los que ellos consideran responsable a su presidente, Hugo Chávez. Incluso existen canciones compuestas específicamente de cara a las elecciones presidenciales que el país celebrará el próximo 7 de octubre.

Quieren "una persona distinta que ocupe la presidencia, que dirija a la nación con capacidad y diligencia", como pide el cantante del género llanero Henry Contreras en El Clamor.

Las canciones protesta son parte del presente en Venezuela. En el país de Bolívar no hace falta remontarse décadas atrás a Joan Baez o a Raimon para encontrar temas contra el presidente o el gobierno de su país.

"No se crea tan perfecto, (…) acepte sus defectos con humildad", se atreve a añadir Contreras, que entonó esta canción en el programa "Aló, Venezuela" (cuyo nombre parodia el personalista programa estatal 'Aló, presidente') de la cadena privada Globovisión.

Corrupción, inseguridad y abuso de poder son los asuntos que mueven a la mayoría de cantantes que como Contreras han decidido emplear la música contra Chávez en los últimos años.

A ello, Contreras añade "falsas promesas", una "inflación galopante, pues cada día todo aumenta" y la falta de libertad de expresión en Venezuela.

"Los defensores (…) de los derechos humanos recibieron amenazas, y se siguieron formulando cargos por motivos políticos contra detractores del gobierno", confirma Amnistía Internacional en su informe mundial de 2012 en su apartado sobre Venezuela.

"Por eso estas elecciones vamos a votar conscientes y démosle a Venezuela por fin un gran presidente", pide Henry Contreras a sus compatriotas.

En otro género típico de Venezuela, algunas gaitas (la versión de las chirigotas de Cádiz en este país, que sin embargo se cantan por las fiestas navideñas) también reclaman cambios. "Si Bolívar [a quien tanto cita Hugo Chávez] reviviera, se moriría de la pena", asegura Gaita al Presidente. "Bolívar fue rectitud, en cambio la negligencia es tu actitud", echa en cara a Chávez.

"Esta gaita la vetaron de muchos medios, como Pobre Venezuela, en la que critican duramente los fracasos del gobierno chavista", explica Ana Márquez, activista de la oposición venezolana en Madrid.

Y es que sus cantantes no se muerden la lengua. "Hoy te encuentras destruida [Venezuela] por culpa de este gobierno, que te llevó a la ruina. El pueblo vive engañado sin futuro ni esperanza (…) después de doce años (...). Por ineptos y corruptos la cárcel será su fin", aseguraba las Navidades pasadas.

Pero son ya muchos los años que algunas canciones se atreven a retar a la represión que algunos medios de comunicación y disidentes sufren, como ellos mismos denuncian y Amnistía Internacional corrobora.

"El artículo 57 apoya mi [libertad de] expresión (...). Son diez años de conocimiento, de aciertos y decepciones. Cuatro décadas de abusos de partidos influyentes son factores para la elección de un nuevo presidente", cantaba ya en 2010 el rapero Profeta NK en Sr. Presidente. Profeta NK es "bastante crítico con los políticos en general", matiza Márquez.

El cantante de reggae One Chot lanzó el tema Rotten Town, que significa "ciudad podrida", contra la violencia en Venezuela. En la canción aseguraba que alguien quería "enterrar su cabeza bien bajo tierra". Efectivamente, la noche del 28 de febrero de este año recibió un impacto de bala en la cabeza al sufrir un asalto.

One Chot sobrevivió, pero aún lucha por recuperarse. "El cantante recibe costosas terapias y tratamientos indispensables para su completo restablecimiento y recuperación de sus funciones neurológicas y capacidades físicas", ruegan en su web con el fin de conseguir financiación para su tratamiento.

En un estilo totalmente distinto a otras canciones protesta venezolanas, aparece Muerto en Choroní, en la que el grupo Circo Urbano canta en tono jocoso y casi alegre ya no contra Hugo Chávez solo, sino contra los enfrentamientos políticos en general. Tan harto está, que prefiere irse a la playa en Choroní y morirse allí.