Cardenal dice que 11 años después de crimen de obispo las heridas siguen abiertas

  • Guatemala, 26 abr (EFE).- El cardenal de Guatemala, Rodolfo Quezada, aseguró hoy que 11 años después del brutal asesinato del obispo Juan Gerardi, las heridas permanecen abiertas en la iglesia y el pueblo católico de este país centroamericano.

Cardenal dice que 11 años después de crimen de obispo las heridas siguen abiertas

Cardenal dice que 11 años después de crimen de obispo las heridas siguen abiertas

Guatemala, 26 abr (EFE).- El cardenal de Guatemala, Rodolfo Quezada, aseguró hoy que 11 años después del brutal asesinato del obispo Juan Gerardi, las heridas permanecen abiertas en la iglesia y el pueblo católico de este país centroamericano.

Durante una eucaristía en la Catedral Metropolitana, para conmemorar el undécimo aniversario de su muerte, Quezada recordó que Gerardi fue un "denodado promotor de la paz y de los derechos humanos y un pastor ejemplar de los más pobres y más necesitados".

El cardenal manifestó que los victimarios del religioso no gozan de la paz interna como los obispos y que, a pesar de haber transcurrido 11 años, su asesinato no ha sido del todo esclarecido.

El asesinato de Gerardi se produjo el 26 de abril de 1998 en la cochera de la iglesia San Sebastián, situada a unos 300 metros de la Casa Presidencial, donde sus victimarios le destrozaron la cabeza a golpes.

"Pareciera ser que el proceso y el juicio para determinar responsabilidades se ha caracterizado por entorpecer las investigaciones más que por conocer la verdad", sostuvo el cardenal.

"Siempre hemos dicho -la iglesia católica- que necesitamos conocer la verdad para poder otorgar el perdón. Que lo oigan los autores intelectuales del crimen y quienes se esfuerzan por confundir a la opinión pública", anotó.

El cardenal aclaró que la búsqueda de la justicia no es ningún acto de revancha o venganza. "Solo queremos conocer la verdad de este horrendo crimen para poder perdonar", agregó.

La concurrida eucaristía puso fin hoy a las actividades organizadas por el arzobispado en memoria del crimen del obispo auxiliar de la capital de Guatemala.

Gerardi, recordó Quezada, fue asesinado dos días después de haber presentado en la catedral su informe de la Recuperación de la Memoria Histórica (Remhi), Guatemala: Nunca Más.

En el informe se documentaron más de 54.000 violaciones de los derechos humanos durante el pasado conflicto armado (1960-1996), la mayoría de ellos atribuidas al Ejército.

Luego de un largo proceso, el 7 de junio de 2001 quedó firme la sentencia de 20 años de prisión contra el coronel Byron Disrael Lima y su hijo, el capitán Byron Lima, así como contra el sacerdote Mario Orantes, como coautores del crimen del obispo.

Otro militar implicado en el hecho, Obdulio Villanueva, fue asesinado y decapitado el 12 de febrero de 2003 durante un motín en la prisión donde estaba detenido.

El director de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado, Nery Rodenas, explicó a Efe que todavía está abierta la investigación contra otros 13 militares que presuntamente participaron en el asesinato, pero que se desconocen los avances en este proceso.