Correa considera el triunfo electoral un mandato para profundizar la revolución

  • Quito, 27 abr (EFE).- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró hoy que su revolución ciudadana "nada ni nadie la detiene", al considerar su victoria en los comicios de este domingo como un "baño de legitimidad democrática".

Correa considera el triunfo electoral un mandato para profundizar la revolución

Correa considera el triunfo electoral un mandato para profundizar la revolución

Quito, 27 abr (EFE).- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró hoy que su revolución ciudadana "nada ni nadie la detiene", al considerar su victoria en los comicios de este domingo como un "baño de legitimidad democrática".

En una conferencia de prensa con medios extranjeros, Correa destacó que el pueblo ecuatoriano ratificó ayer en las urnas el "proyecto en marcha de la revolución ciudadana", al reelegirlo con más del 50 por ciento de los votos, según los resultados electorales preliminares.

El mandatario resaltó la necesidad de profundizar ese proyecto de cambios que inició en enero de 2007, cuando asumió la Presidencia de la República, que -dijo- está "encaminado hacia el Socialismo del siglo XXI".

"Los resultados nos han favorecido ampliamente (y) esto nos da un gran espaldarazo político para seguir profundizando en los cambios (....) más radicalmente, más aceleradamente", afirmó.

En su opinión, el cambio institucional "comenzó con la nueva Constitución", promovida por él y refrendada en septiembre de 2008, una "revolución social" que exige reformas para rescatar a un "sector invisibilizado por las políticas públicas con una economía popular y solidaria".

Con su previsible reelección, a la espera de los datos finales oficiales, Correa aseguró que pueden "avanzar con mayor fortaleza en estos cambios", pero, advirtió, "fuera del sistema capitalista" y dentro del "Socialismo del siglo XXI".

El gobernante volvió a atacar a sus dos principales contendientes en las elecciones, el multimillonario Álvaro Noboa, al que citó en varias ocasiones como "Alvarito", y al ex militar y ex presidente Lucio Gutiérrez, que aún no ha reconocido su derrota.

"La oposición no nos quitó un voto, se comieron entre ellos", porque la derecha y la banca le retiraron su apoyo a Noboa y "le apostaron todo a Gutiérrez", apuntó.

Además, calificó a Gutiérrez como una persona "con graves limitaciones morales e intelectuales", para "tratar de boicotear la revolución ciudadana".

Salvo esas excepciones, "siempre hemos llamado a un acuerdo nacional", pero "sin claudicar de nuestros principios" porque "tenemos el 70 por ciento de aceptación de nuestra gestión", aseveró Correa, quien obtuvo 51% de los votos este domingo, seguido de lejos por Gutiérrez, con casi el 28%, escrutado el 70% de sufragios.

"Siempre tenemos un 25 por ciento en contra, hagamos lo que hagamos, y otro 15 por ciento al que aún no hemos podido atender, presa fácil de demagogos", dijo y agregó que "el desafío es poder atender a ese 15 por ciento en los próximos cuatro años".

Sobre el conjunto de América Latina, sostuvo que "es la región con más desigualdad del mundo, y Ecuador, uno de los (países) más desiguales, donde al lado de la más insultante opulencia se puede ver la más intolerable miseria".

Par cambiar esa situación, el jefe de Estado consideró necesaria una verdadera integración regional, "buscar esa patria grande" de la que habló José Martí, y se comprometió a trabajar en los próximos cuatro años en consolidar la unión del sur".

Explicó que "uno de los grandes errores del enfoque integracionista en los últimos años fue la integración comercial basada en el absurdo de la competencia".

Se deterioró "el nivel de vida de nuestros ciudadanos" y el primer mundo se "benefició con productos nuestros más baratos", afirmó Correa.

A su juicio, se requiere un enfoque "diferente" de la integración, en el que prime la "coordinación, la complementariedad y la cooperación", para buscar una nueva arquitectura financiera regional".

En ese sentido, se refirió a que "no es posible democratizar el sistema capitalista" y abogó por cambiar de sistema para no depender de las instituciones tradicionales financieras como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, que han servido para someterles.

"Estamos avanzando" para crear, dentro de la Alternativa Bolivariana para las América (ALBA), impulsada por el presidente venezolano, Hugo Chávez, "el sistema único de cooperación regional (Sucre)" para las transacciones comerciales, "hacer efectivo el Banco del Sur" y conformar un fondo de reserva del sur.

En cuanto a la política exterior, el presidente señaló que mantendrá una política soberana e independiente y destacó que no tiene miedo de relacionarse con países que les han brindado "su amistad, cooperación y apoyo", como Irán, Rusia, China, Canadá.

Sin embargo, aseguró que su prioridad serán "los hermanos latinoamericanos, si coinciden con esta línea socialista, como la gran mayoría".

Respecto a Estados Unidos, afirmó que siempre han "mantenido un mutuo respeto" y recordó que es el principal socio comercial de Ecuador.

En su intervención, Correa volvió a arremeter contra la prensa que calificó de "corrupta" y "vendida" que, dijo, ha practicado una "oposición salvaje".