Deutsche Bank vuelve al beneficio y prolonga el contrato a su presidente

  • Fráncfort (Alemania), 28 abr (EFE).- El banco alemán Deutsche Bank volvió a tener beneficio en el primer trimestre del año, tras haber sufrido en 2008 la primera pérdida en más de 50 años, y ha prolongado el contrato a su presidente, Josef Ackermann, tres años más.

Fráncfort (Alemania), 28 abr (EFE).- El banco alemán Deutsche Bank volvió a tener beneficio en el primer trimestre del año, tras haber sufrido en 2008 la primera pérdida en más de 50 años, y ha prolongado el contrato a su presidente, Josef Ackermann, tres años más.

Deutsche Bank tuvo hasta marzo un beneficio neto de 1.200 millones de euros (1.572 millones de dólares), frente a la pérdida de 141 millones de euros (185 millones de dólares) del mismo periodo de 2008, por la recuperación de la banca de inversión.

Ackermann dio más detalles de la cuenta de resultados del primer trimestre en rueda de prensa, algo inusual ya que la entidad sólo lo hace así al presentar las cifras anuales, así como de su decisión de aceptar permanecer al frente de la entidad.

El banquero suizo hizo hincapié en que con la prolongación de su contrato quiere dar estabilidad a Deutsche Bank en un momento difícil por la crisis económica y financiera.

Ackermann enfatizó que completará los tres años de la prolongación de su contrato como consejero delegado y que no abandonará el cargo antes de la junta general de accionistas de 2013 como establece el contrato.

Añadió que al aceptar la petición del consejo de vigilancia, ha cambiado sus planes iniciales de retirarse y ha renunciado a sus intereses personales pero que con ella quiere evitar también que se creen rumores sobre su sucesor en tiempos difíciles.

El primer banco alemán en activos tuvo hasta marzo una ganancia antes de impuestos de 1.820 millones de euros (2.384 millones de dólares), frente a la pérdida de 254 millones de euros (333 millones de dólares) del mismo periodo del pasado ejercicio, gracias a la recuperación de los mercados de valores.

No obstante, el consejero delegado de Deutsche Bank se mostró cauteloso y rehusó dar pronósticos concretos para el conjunto de 2009.

Ackermann dijo que el primer trimestre "fue clave para Deutsche Bank" ya que la entidad ha demostrado su fortaleza al atravesar coherentemente la crisis.

Añadió que "vemos retos continuados pero también oportunidades en nuestro entorno empresarial".

En este sentido, el presidente de Deutsche Bank señaló que se mantienen los problemas de liquidez en los mercados por la falta de demanda para algunos productos para los que existe una gran oferta.

Deutsche Bank tuvo entre enero y marzo unos ingresos netos de 7.200 millones de euros (9.432 millones de dólares), lo que supone un aumento del 56 por ciento respecto a los mismos meses de 2008.

En la división de banca de inversión y empresarial (Corporate and Investment Bank), la entidad de crédito incrementó en el primer trimestre los ingresos un 226,7 por ciento hasta 4.900 millones de euros (6.419 millones de dólares).

Las provisiones para créditos morosos subieron un 361 por ciento, hasta 526 millones de euros (689 millones de dólares) en comparación con las cifras de los tres primeros meses de 2008.

Deutsche Bank tuvo un ratio de solvencia (Tier 1) del 10,2 por ciento a finales del primer trimestre, por encima del 10 por ciento de la entidad suiza UBS y del 9,2 por ciento de JP Morgan, sin contabilizar las inyecciones de capital estatales.

La entidad alemana, que ha superado las previsiones de los analistas, anunció asimismo que ha alcanzado su objetivo del 25 por ciento en rentabilidad sobre el capital, o ROE, antes de impuestos y sin tener en cuenta extraordinarios.

Ackermann consideró que Deutsche Bank no necesita una ampliación de capital, como se ha especulado en los mercados en las últimas jornadas.

En la bolsa de Fráncfort, las acciones de Deutsche Bank bajaban a mediodía un 6,2 por ciento, hasta 40,57 euros, por recogida de beneficios.

A su vez, el consejero delegado de Deutsche Bank descartó que la entidad vaya a llevar a cabo grandes adquisiciones en los próximos meses, tras haber adquirido parte de Postbank.

Ackermann consideró que es necesario limpiar las cuentas de resultados de algunos bancos alemanes y por ello la creación de un banco malo ("Bad Bank") es el camino adecuado para ello, no obstante dijo que el Deutsche Bank no va a necesitar hacer uso de este paso.