EEUU asegura que en los bombardeos de Farah murieran entre 20 y 30 civiles y al menos 60 talibán

KABUL, 20 (De la enviada especial de EUROPA PRESS, Ana Pisonero)

Un portavoz de las fuerzas militares estadounidenses en Afganistán, el coronel Greg Julian, aseguró hoy que durante los bombardeos efectuados a principios de mayo en la provincia de Farah, en el suroeste de Afganistán, murieron entre 20 y 30 civiles y al menos 60 insurgentes talibán, rechazando así la cifra aportada por la propia población local y que ha sido dada como buena por las autoridades locales, que era de 140 muertos, incluidos 93 niños y 25 mujeres.

En declaraciones ante un grupo de periodistas en el cuartel general de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN en Kabul, el coronel Julian afirmó que estas cifras son el resultado de sus propias primeras investigaciones preliminares, en las que no participaron las autoridades afganas y que se basan en los vídeos de la Inteligencia y en conversaciones con los comandantes y con los pilotos aéreos que efectuaron la operación.

Estos datos, aseguró, son "bastante fiables". Asimismo, destacó la dificultad que se encontró el equipo norteamericano de investigación para esclarecer los hechos, en especial porque muchos de los cadáveres ya habían sido enterrados y en la cultura local no se conciben las exhumaciones de cuerpos.

La operación duró cinco horas, entre las cuatro y las nueve de la tarde (horario local) del pasado 3 de mayo, participaron tres aviones norteamericanos (aunque nunca bombardearon los tres a la vez) y fueron efectuados trece bombardeos sobre ocho emplazamientos diferentes, explicó el coronel Julian.

Aviones estadounidenses bombardearon dos pueblos en el distrito de Bala Boluk, en la provincia de Farah el pasado 3 de mayo, después de que soldados norteamericanos y fuerzas de seguridad afganas mantuvieran un enfrentamiento con milicianos talibán y pidieran apoyo aéreo a los norteamericanos.

Según los vecinos, las familias estaban escondidas y atemorizadas en sus casas cuando empezó el ataque aéreo. Según Julian, durante los combates en tierra las fuerzas aliadas sufrieron varias bajas mortales, las de un policía afgano y tres soldados de este país. Por parte de las fuerzas estadounidenses hubo dos soldados heridos.

La cifra de 140 muertos anunciada la semana pasada por el Ministerio de Defensa de Afganistán convierte este incidente en el más grave y el que más víctimas mortales ha causado entre los civiles desde que las fuerzas estadounidenses comenzaran a luchar contra los talibán en 2001, y ha provocado el descontento público por la presencia de fuerzas extranjeras.