El comité de empresa cree que la restitución de Pardillos prueba que Silva intentaba "escurrir el bulto"

SEVILLA, 27 (EUROPA PRESS) El presidente del comité de empresa del Ayuntamiento de Sevilla, Manuel Gutiérrez (CCOO), consideró hoy que el final del caso del funcionario José Luis Pardillos, restituido como jefe del Servicio de Obras y Proyectos del Instituto Municipal de Deportes (IMD) gracias a un fallo judicial que ordena tal extremo, prueba que el que fuera concejal de Juventud y Deportes Francisco Manuel Silva (IU-CA) intentaba "escurrir el bulto" al cesarle como responsable de la desaparición de la cubierta adquirida para el Estadio Olímpico. En declaraciones a Europa Press, Manuel Gutiérrez celebró que la Junta de Gobierno haya acordado devolver a Pardillos el puesto de jefe del Servicio de Obras y Proyectos del Instituto Municipal de Deportes, decisión que deriva de la sentencia de la Sección Primera de la sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que, a su vez, ratifica el fallo del juzgado de lo Contencioso Administrativo número cinco que condenaba al Ayuntamiento hispalense a restituir a este funcionario en su puesto original. "El Ayuntamiento no debió haber tomado esa medida", señaló en cuanto a la decisión de Francisco Manuel Silva Ardanuy, entonces concejal de Juventud y Deportes, de cesar a Pardillos como consecuencia de la desaparición de la cubierta adquirida para el Estadio Olímpico con motivo de la final de la copa Davis de tenis. En ese sentido, creyó probado que el cese de Pardillos obedeció a un intento de "escurrir el bulto" de la polémica desencadenada con esta desaparición, "acusando a algunos trabajadores" de ser responsables del caso EL CASO DE LA CUBIERTA La cubierta, adquirida por el Consistorio para su instalación en el Estadio Olímpico con motivo de la celebración de la final de la Copa Davis de tenis en agosto de 2004, había sido almacenada en una parcela municipal de Sevilla Este a la que tenía acceso el Club Natación Sevilla gracias a un contrato que el Gobierno municipal consideraba extinguido, pues el club no había acometido las inversiones acordadas en 1997 en el citado convenio. Hipotéticamente, las 105 toneladas de material de la cubierta habrían sido vendidas como chatarra después de que el Club Natación Sevilla firmase con una empresa del sector la venta de los residuos sólidos acumulados, pues el club defiende que desconocía que en la mencionada parcela se hubiese almacenado este material al no haber recibido información de tal extremo.