El escándalo de gastos se centra en el asesoramiento fiscal pedido por nueve ministros, incluido el del Tesoro

El escándalo de gastos se centra en el asesoramiento fiscal pedido por nueve ministros, incluido el del Tesoro

El escándalo de gastos se centra en el asesoramiento fiscal pedido por nueve ministros, incluido el del Tesoro

LONDRES, 25 (EUROPA PRESS/ Eva Martínez Millán)

El escándalo de los gastos reclamados por la clase política británica se centró hoy en el asesoramiento en contabilidad para uso personal reclamado por nueve ministros del Gobierno de Gordon Brown, incluido el del Tesoro, Alistair Darling, quien no obstante habría recurrido a estos servicios para asegurarse de que estaba cumpliendo con sus obligaciones fiscales.

En la serie iniciada el pasado 8 de mayo, el diario 'Daily Telegraph' revisa las demandas presentadas por nueve integrantes del Ejecutivo en materia impositiva, si bien el Partido Laborista ya ha recalcado que las reclamaciones están incluidas en la normativa parlamentaria.

Entre los que recurrieron a ellas figura desde la titular de Interior, Jacqui Smith; a la de Comunidades, Hazel Blears, profundamente cuestionada como consecuencia de esta polémica; o el ministro de Exteriores, David Miliband; quienes emplearon un total de 11.000 libras para pagar servicios de asesoramiento en contabilidad.

En el caso de Darling, el total fueron 1.400 libras en dos años, que, según él, se emplearon con el objetivo de "asegurar que se pagaba la cantidad correcta de impuestos" en relación a sus responsabilidades en el Ejecutivo. No obstante, hay otros casos como el de la 'número dos' del Partido Laborista, Harriet Harman, quien habría empleado 10.000 libras de dinero público para remunerar el trabajo que realizó para ella una experta consultora de medios de comunicación.

En este sentido, tras la tormenta política generada por las revelaciones de la publicación conservadora, que ya ha confirmado que un ex militar fue su contacto para hacerse con la información, el 'Telegraph' ha avanzado su intención de evaluar pormenorizadamente los gastos de los miembros del Gobierno.