El Gobierno advierte de que adoptará otras medidas si en Swat no hay paz pese a la imposición de la 'sharia'

ISLAMABAD, 23 (EUROPA PRESS)

El primer ministro paquistaní, Yusuf Raza Gilani, advirtió hoy de que el Gobierno puede recurrir a otras medidas si en el distrito de Swat, en la Provincia de la Frontera del Noroeste, no reina la paz a pesar de haber llegado a un acuerdo con los líderes islamistas de la zona para imponer la 'sharia' o ley islámica en la región de Malakand a cambio del fin de la violencia.

Aunque Gilani aseguró que hay otras opciones para garantizar que se acata la autoridad del Estado en las regiones fronterizas si no se alcanza la paz, también dijo que "el Gobierno federal tiene que respetar el mandato del Gobierno provincial y del Parlamento, que ha aprobado la ley" que autoriza la aplicación de la ley islámica "para asegurarse de que la paz prevalece en el inestable valle del Swat".

Por otro lado, el primer ministro respondió a las críticas de Estados Unidos sobre el acuerdo entre las autoridades y los líderes islamistas afirmando que la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, debe entender que las costumbres locales y la 'jirga' (asamblea tribal de ancianos que toma decisiones por consenso) son las "garantes del acuerdo de paz" en Swat.

Además, Gilani destacó, según informa el periódico paquistaní 'Dawn', que el Gobierno provincial mantendrá reuniones con la 'jirga' local y con el líder del grupo Tehrik e Nifaz e Shariat Mohamad (TNSM, Movimiento para la Aplicación de la Ley Islámica), el clérigo Sufi Mohamed, "para evaluar si se establece la paz en Swat" tras la imposición de la ley islámica.

Clinton acusó ayer al Ejecutivo paquistaní de "ceder más y más territorio" a los insurgentes y los talibán y de no estar haciendo suficiente contra estos grupos. "Creo que no podemos subrayar más la seriedad" de este asunto, dijo. La secretaria de Estado advirtió de que "un grupo de terroristas y otros individuos que intentan derrocar el Estado paquistaní" están ahora "a sólo unas horas" de viaje de Islamabad.

LOS TALIBÁN NO LLEGARÁN A ISLAMABAD

Pero el embajador paquistaní en Estados Unidos, Husain Haqqani, descartó la posibilidad de que los talibán lleguen a controlar la capital y negó que el acuerdo de paz en Swat signifique que el Gobierno ya no asume sus responsabilidades para con el pueblo paquistaní.

Haqqani rechazó la idea que, a su juicio, difunden los medios de comunicación de que Pakistán se enfrenta a una situación en la que podría capitular ante el avance de los milicianos talibán y éstos tomarían el poder como hicieron en Afganistán en la década de los años noventa.

En este sentido, destacó el poder y la legitimidad del Gobierno central y la existencia de un Ejército poderoso, algo con lo que, en su opinión, no contaba Afganistán en aquel momento. Además, indicó que en el país vecino había un conflicto civil y otros problemas que contribuyeron a la toma de Kabul y, posteriormente, de todo el país por parte de los talibán.

"Sí, nuestro Ejército necesita equipamiento y entrenamiento para poder llevar a cabo operaciones contra la insurgencia, pero Estados Unidos y Pakistán son socios y, juntos en esa asociación, creo que podemos ocuparnos de los talibán", declaró a la cadena estadounidense CNN.

El embajador reconoció que Pakistán se enfrenta a un problema de terrorismo, a una situación de "hacer algo o morir", pero añadió que está decidido a tratar de solucionarlo. "Tenemos un desafío, pero no es una situación en la que el Gobierno o el país esté a punto de caer ante los talibán", recalcó.

IMPORTANCIA DEL DIÁLOGO

Haqqani incidió en la importancia de dialogar y dijo que los talibán depondrán las armas como consecuencia del pacto alcanzado en Swat. "Y si no lo hacen, el Gobierno tiene los medios" para conseguir que lo hagan, agregó.

El diplomático recordó que hace un año en Faluya (Irak) hubo acuerdos entre las autoridades y varios grupos que tenían algún tipo de vínculo con la red terrorista Al Qaeda para restaurar la paz. "El Gobierno de Pakistán está aplicando esta estrategia, y estamos abiertos a las críticas. Pero es incorrecto pensar que esta estrategia representa un abandono de nuestra responsabilidad para con el pueblo y la seguridad de nuestro país y la región", explicó.

Por otra parte, Haqqani dejó claro que Islamabad no va a actuar "a la carta" en el ámbito de la lucha antiterrorista. "No vamos a hacer las cosas porque en otro lugar del mundo se pulse un botón", afirmó.

Estados Unidos y otros países han presionado a Pakistán para que luche con más empeño contra los insurgentes islamistas, pero el embajador consideró que "es mucho más fácil hablar desde Washington D.C. de lo que está pasando en el valle del Swat que hacerlo desde Pakistán". "Estamos hablando de ciudadanos paquistaníes. Tenemos que actuar muy metódicamente", dijo Haqqani, que añadió que el Ejército paquistaní no necesita la ayuda de fuerzas extranjeras para combatir la insurgencia.