El Papa dice que "la religión se corrompe cuando sirve a la ignorancia, a la perversión, al desprecio y a la violencia"

JERUSALÉN, 9 (Del enviado especial de EUROPA PRESS, Darío Chimeno)

El Papa aseguró hoy que "la religión se desfigura cuando es obligada a servir a la ignorancia, el prejuicio, el desprecio, la violencia y el abuso".

En un discurso pronunciado en la Universidad de Mádaba, Benedicto XVI advirtió que "la religión, como la ciencia, la tecnología, la filosofía y otras expresiones de nuestra búsqueda de la verdad pueden corromperse".

El Papa explicó que la religión se desfigura cuando es obligada a servir a la ignorancia, el prejuicio, el desprecio, la violencia y el abuso. "Aquí nosotros vemos la perversión de la religión, pero también la corrupción de la libertad humana, la restricción y la ceguera de la mente. (...) El corazón humano puede ser endurecido en un ambiente de prohibiciones, de intereses y de pasiones. Pero cada persona es llamada a la sabiduría y a la integridad, a la elección más importante de todas, del bien sobre el mal, de la verdad sobre la deshonestidad", sostuvo.

Esta mañana, tras su visita al Monte Nebo, el Papa se dirigió a la Universidad de Mádaba del Patriarcado Latino donde la inauguró descubriendo una placa.

Su discurso estuvo precedido por unas palabras de agradecimiento del Patriarca Latino en Jordania, Mons. Fuad que ilustró el lema de la universidad, 'Sabiduría y conocimiento', y afirmó que esta universidad tenía como primer objetivo contribuir al diálogo y comprensión entre todas la religiones.

LÍMITES DE LA CIENCIA

En su discurso, Benedicto XVI también quiso alabar este objetivo pero, en referencia al lema de la universidad, subrayó que "la ciencia tiene sus límites".

El Papa afirmó que la ciencia "no puede dar respuesta a todas las cuestiones" que rodean al hombre y a su existencia. "En realidad, la persona humana, su puesto y lugar en el universo, no puede ser abarcado por la ciencia", indicó.

Benedicto XVI explicó que el uso del conocimiento científico busca "la luz orientadora" en la ética y esa sabiduría ha inspirado el juramento hipocrático, la Declaración de los Derechos del Hombre de 1948, la Convención de Ginebra, y otros códigos internacionales de comportamiento. "Por tanto la sabiduría religiosa y la ética responden a estas cuestiones sobre el sentido y los valores, que están en el centro de la formación personal", concluyó.

Tras estas palabras, pronunció una bendición sobre la Universidad y las personas que allí se encontraban. Acto seguido, marchó hacia Ammán para visitar el Museo Ascemita, la Mezquita Al Hussein y tener un encuentro con los líderes religiosos musulmanes y el cuerpo diplomático.