Garabatear ayuda a concentrarse, no distrae

  • Redacción Internacional, 27 feb (EFE).- Hacer garabatos ayuda a la mente a concentrarse en una tarea aburrida y a memorizar lo que se escucha, a diferencia de lo que se creía hasta ahora, según un estudio llevado a cabo por psicólogos británicos.

Garabatear ayuda a concentrarse, no distrae

Garabatear ayuda a concentrarse, no distrae

Redacción Internacional, 27 feb (EFE).- Hacer garabatos ayuda a la mente a concentrarse en una tarea aburrida y a memorizar lo que se escucha, a diferencia de lo que se creía hasta ahora, según un estudio llevado a cabo por psicólogos británicos.

Así lo demuestra un experimento llevado a cabo por la psicóloga Jackie Andrade, de la Universidad de Plymouth, en el que personas que hicieron garabatos durante un aburrido mensaje telefónico recordaron un 29% más de detalles del mismo que otro grupo que se limitó a escuchar.

"Esto sugiere que en la vida diaria hacer garabatos puede ser un modo de mantener la atención en una tarea aburrida en vez de una distracción innecesaria que debemos evitar", señala Andrade al comentar los resultados del experimento, publicado hoy en la revista "Applied Cognitive Psychology".

Según la psicóloga, la explicación es sencilla: "la gente tiende a soñar despierta cuando escucha algo aburrido", y algo tan elemental como garabatear puede ser suficiente para poner fin a esta ensoñación sin afectar a la atención que se debe prestar a la tarea principal.

Al experimento se sometieron 40 personas a las que se hizo escuchar una cinta de dos minutos y medio con nombres de personas y lugares y se les pidió que escribieran sólo los nombres de las personas que iban a ir a una fiesta.

Se solicitó a 20 de ellas que al mismo tiempo hicieran dibujos sin prestar atención al detalle.

A ninguno de los participantes se le dijo que se trataba de un test de memoria.

Una vez finalizada la cinta, se les pidió que recordaran los ocho nombres de personas invitadas a la fiesta que habían apuntado y ocho nombres de lugares.

Los que hicieron garabatos recordaron una media de 7,5 nombres de personas y lugares, frente a 5,8 los demás.