Habla la periodista que se atrevió a retar a Hugo Chávez


  • Andreína Flores lamenta que los medios venezolanos ejerzan la autocensura y asegura que "el alto poder debe estar preparado para las preguntas críticas".

  • A una semana de las elecciones presidenciales, opina que el cáncer de Chávez le ha pasado factura durante la campaña electoral.

  • Asegura que Henrique Capriles, el único candidato opositor, ha sorprendido tras un inicio "flojo".

"¿Cómo se explica ese fenómeno de que casi con 100.000 votos de diferencia, la oposición haya alcanzado 37 diputados menos que el oficialismo?". La pregunta fue realizada por la periodista Andreína Flores durante una rueda de prensa después de las elecciones parlamentarias del año 2010 en Venezuela a Hugo Chávez. El presidente del país suramericano no ocultó su incomodidad. Puso en duda el profesionalismo de la reportera venezolana en un episodio que traspasó fronteras.

Desde su silla Chávez atacó, sugirió que la periodista ignoraba la Constitución, calificó de "gelatinosa" y "sin fundamentos" aquella interrogación.

"Durante la rueda de prensa se apagó mi celular [móvil], no tuve comunicación con el mundo exterior durante varias horas. Cuando regresé a mi casa vi que ya estaba el vídeo en la web", recuerda la corresponsal de RCN Radio de Colombia y de Radio Francia Internacional en conversación con lainformacion.com, justo cuando se cumplen dos años de aquel encuentro.

La periodista contaba con 600 seguidores en su perfil de Twitter antes de interrogar a Chávez. "Al llegar a casa tenía 16.000 seguidores. Entendí que lo que había sucedido en la rueda de prensa había alcanzado unos niveles inimaginables".

"La idea era hacer la pregunta que todo el mundo se hace en la calle. Una persona que no es periodista habría hecho lo mismo. Es una pregunta lógica. El disparador de lo que sucedió fue la respuesta del presidente", comenta a una semana de las elecciones presidenciales (consulta nuestro especial AQUÍ).

La informadora confiesa haberse sentido incómoda en el rol de protagonista que desempeñó en ese momento. "Soy una periodista de radio que, normalmente, cuando sale a la calle nadie la reconoce. Eso de salir a la esquina y que todo el mundo te reconozca era nuevo para mí, pero generó un mayor compromiso".

¿El poder en Venezuela está acostumbrado a responder preguntas difíciles?

El alto poder debe estar preparado para las preguntas críticas, para las preguntas difíciles. Trabajé en las Naciones Unidas y por allí pasaron los hombres más poderosos del mundo. Muchas preguntas que hacíamos eran difíciles, unos dardos, y esas personas supieron sortearlas.

Nunca vi a nadie agredir a un periodista, decirle ignorante o estúpido. Agredir a un periodista verbalmente me parece una cobardía del poder; es ponerse en evidencia. El presidente Chávez tenía todo para responder esa pregunta y escogió la respuesta menos elegante.

¿Qué aspectos destacaría de la actual campaña electoral?

La campaña ha sido muy interesante, con dos modelos políticos distintos. He visto electores muy activos, a gente presentándose en las puertas de los partidos o de las organizaciones diciendo "quiero participar". Esa espontaneidad para participar, de los dos lados, no la había visto antes.

En la oposición hay mucha gente que cree que está ante la posibilidad de un cambio. El chavismo también está activo para mantener a Chávez en el poder. Si bien están convencidos de la reelección, saben que no la tienen fácil y tienen que salir a votar. De los dos lados hay mucha participación.

--CONSULTA NUESTRO ESPECIAL SOBRE LAS ELECCIONES DE VENEZUELA 2012.--

¿Cómo evaluaría el desempeño de ambos candidatos?

Chávez es un candidato fuerte, eso no lo puede negar nadie, con un discurso contundente. Es una persona que se conecta muy bien con las masas, que levanta energía, pero toda esa fuerza se ha visto disminuida por esa enfermedad que sigue enfrentando. Eso que habíamos visto en otros procesos electorales, el Chávez que recorría el país y daba discursos de tres horas, ya no lo vemos tanto. Eso ha beneficiado al otro candidato.

"Capriles venía flojo, pero que poco a poco se ha ido colando por las rendijas".

[Henrique] Capriles ha crecido. Al principio lo veíamos muy flojo, muy malo en el discurso, con poco contenido, sin propuestas. Luego fue concretando su plan de gobierno, sus propuestas y ahora en la calle la respuesta de la gente es enérgica, muy masiva.

Veo a un candidato muy fuerte, que se ha visto disminuido por su enfermedad y el desgaste político después de 14 años y a un candidato que venía flojo, pero que poco a poco se ha ido colando por las rendijas. Ha sido una campaña muy interesante.

¿Cómo sería Venezuela sin Chávez al frente?

Si Henrique Capriles ganara las elecciones, va a recibir un país nada fácil de gobernar. Va a recibir un país que tiene los índices de inseguridad más altos de Latinoamérica, el sexto país más violento del mundo.

Va a recibir un país donde se han realizado muchas expropiaciones, con un índice de desempleo importante. Económicamente, Venezuela ha contraído unas deudas increíbles y Capriles va a tener que honrar esas deudas y organizarse económicamente para cumplir con esos compromisos. No le viene nada fácil.

A nivel social, ¿está Venezuela preparada para un cambio?

Si de verdad tenemos voluntad democrática no va a haber otra opción que aceptar. Hasta ahora en Venezuela siempre se han aceptado los resultados. En el 2007 cuando ganó la oposición, y no se esperaba, el chavismo aceptó los resultados. No debería haber ningún conflicto social.

A nivel periodístico es apasionante [cubrir las elecciones que se celebran dentro de una semana]. Estás cubriendo esos dos polos y con cada uno te emocionas. El 7 de octubre va a ser un día pesado, pero muy interesante. Esto es lo que más me gusta del periodismo: ser testigo en primera fila de la historia.

¿Cómo percibe la situación de los medios en Venezuela?

La situación para los medios de comunicación privados es bastante difícil. Hay diferencia entre los medios nacionales y los medios internacionales. Para un reportero de un medio internacional es mucho más fácil tener acceso que para uno de la cadena Globovisión, por ejemplo.

Dentro de todo, el Gobierno parece respetar un poco más a los medios internacionales. Sin embargo, ha habido ciertos ataques que han resonado en todo el mundo. Recuerdo cuando el presidente Chávez le dijo al enviado de Fox News que era un estúpido. Increpó a mi compañera Carmen Rengifo de RCN Televisión cuando cubría la tragedia de la refinería Amuay…

"En este momento, uno de los ejercicios favoritos de algunos medios de comunicación es la autocensura".

¿Existe libertad de expresión en Venezuela?

Yo no puedo decir que hay total libertad de expresión cuando han pasado cinco años desde el cierre de la cadena RCTV, y no se vislumbra que el canal vuelva al aire… Hay que recordar que 34 emisoras de radio fueron cerradas. En este momento, uno de los ejercicios favoritos de algunos medios de comunicación es la autocensura. Ven cómo al otro le cierran el canal o no le renuevan la concesión, como cada quien lo quiera ver, entonces dicen: "es mejor moderarnos, vamos a bajar un poco el tono".

Un caso evidente es el de la cadena Unión Radio, que ha tenido que bajarle el tono a ciertos periodistas como Nelson Bocaranda, que era sumamente crítico con el Gobierno. Sigue siéndolo, pero por otros medios, por internet, en su columna en el diario El Universal. Pero en su programa en Unión Radio es mucho más ligero. El programa de Marta Colomina fue cerrado, por su estilo agudo contra el Gobierno.

"Estamos en una constante confrontación que no le hace bien a nadie".

¿La polarización política ha afectado el desempeño de los medios o periodistas?

Hay una polarización bastante marcada. Sintonizas VTV [cadena del Estado] y ellos hablan del "candidato de la patria" contra el "candidato de la derecha". En el lenguaje que se usa hay una evidente tendencia política.

Esto sucede con otros medios que están a favor de la oposición. En el diario El Nacional se usan epítetos contra Chávez o se publican noticias favorables al candidato Capriles; hay una tendencia y es evidente. La cobertura que hace Globovisión, sus programas de opinión, muestran una polarización marcada al atacar al presidente Chávez.

Estamos en una constante confrontación que no le hace bien a nadie. Hay confrontación en la calle y eso se ha trasladado a los medios de comunicación. Son pocos los medios y periodistas que hacen un llamado a bajar el tono o que se preocupan por la verticalidad de la noticia, sin caer en una tendencia o en la otra. Hay que buscarlos con pinza. Esa polarización está vivita y coleando.