HRW celebra el fin de la "parodia judicial" del caso de Saberi y espera que otros iraníes tengan la misma suerte

NUEVA YORK, 11 (del corresponsal de EUROPA PRESS, Emilio López Romero)

La organización Human Rights Watch (HRW) celebró hoy puesta en libertad condicional de la periodista estadounidense de origen iraní Roxana Saberi, una decisión que demuestra que el régimen de Teherán puede cumplir con los estándares internacionales "cuando le interesa".

"Estamos contentos de que las autoridades iraníes hayan acabado con esta parodia judicial", afirmó la directora de HRW para Oriente Próximo, Sarah Leah Whitson. "Pero el caso de Saberi refleja el trato que reciben muchos iraníes en prisión por ningún motivo", añadió.

"Por eso, esperamos que ellos también reciban justicia en los tribunales iraníes", añadió Whitson poco después de conocerse que un tribunal de apelaciones redujo la sentencia a dos años de suspensión condicional de la condena.

Saberi, que lleva seis años trabajando para la BBC y la Radio Nacional Pública estadounidense, no podrá ejercer el periodismo en Irán los próximos cinco años. Nacida en Estados Unidos hace 32 años y con doble nacionalidad, fue detenida en febrero por seguir trabajando tras expirar sus acreditaciones.

El pasado 18 de abril la periodista fue condenada, en un juicio a puerta cerrada, a ocho años de cárcel por "espiar" para Washington, un cargo por el que se enfrentaba a la pena de muerte. Su caso despertó un amplio revuelo internacional y agravó aún más las tensas relaciones entre Irán y Estados Unidos.

La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), también aplaudió la liberación de Saberi, que calificó de una "excelente noticia", y consideró que "la sentencia puede sentar jurisprudencia para otros periodistas que ahora están detenidos en Irán". Sin embargo, recalcó que "la condena sigue siendo injusta, lo mismo que la prohibición de ejercer su profesión en Irán".

Además, RSF insistió en el hecho de que "las autoridades iraníes siguen considerándola culpable, a pesar de su inocencia", y denunció que los delitos de los que se acusó a Saberi --primero, trabajar "ilegalmente", y posteriormente, "espiar" para Estados Unidos-- son los que "usan" y de los que "abusan" las autoridades iraníes contra los periodistas.

Irán ocupa el puesto 166, entre 173 países, en la clasificación de 2008 de la libertad de prensa publicada por Reporteros sin Fronteras. Tras una oleada de detenciones con motivo del 1 de mayo, actualmente en Irán están detenidos catorce periodistas y blogueros, entre los que hay dos mujeres.