La conspiración del cerdo


La conspiración del cerdo volando (JRMora)

La conspiración del cerdo volando (JRMora)

El término “conspiranoia”, acuñado por el periodista español Enrique de Vicente a finales de los ‘80 , funde de manera brillante conspiración y paranoia. Las teorías conspiranoicas han encontrado en la Red el lugar soñado para su extensión y publicidad, y la alarma generada por la gripe porcina ha convertido a los medios españoles, y sus comentarios, en un perfecto campo de pruebas.

“La infección es una maniobra gubernamental para atajar definitivamente la entrada de emigrantes”. Muchos de los mensajes llaman al cierre inmediato de fronteras y tienen un claro componente xenófobo. Otros aseguran que se trata de una cortina de humo destinada a distraer a los ciudadanos de la crisis económica, el verdadero problema: “qué bien que vienen ciertas noticias para no ver la realidad de lo que está pasando”. Algunos, incluso, señalan directamente a las últimas reuniones del G-20; aunque es en el post 11-S donde las conspiranoias alrededor de la pandemia brillan con todo su esplendor.

Un virus de laboratorio

“Es un virus de laboratorio adecuadamente sembrado en el país vecino” o un “ataque biológico de los EEUU”, y su origen es claramente artificial (”Nos quieren eliminar: el virus ataca a la gente sana antes que a los débiles”); de hecho, un mensaje que aparece con bastante reiteración es la supuesta desaparición de “3 frascos de virus en un laboratorio militar de EEUU”.

El efecto Obama (y su reciente visita a México) arroja otro tipo de dudas que van del intento de magnicidio (”Obama se entrevistó en su viaje con el primer infectado”) a las teorías de un posible golpe de estado (”Una informadora anónima revela un golpe por parte del ejército USA para la extensión de la gripe en ese país, donde se están habilitando campos de concentración para aislar a la población”), una información apoyada por un supuesto almacén secreto “con miles de ataudes” (de lo cual hasta habría imágenes en Youtube).

Que el cerdo sea un alimento prohibido en algunas religiones añade un plus a la conspiranoia: “es sospechoso que el mundo árabe (o Israel) se vaya a librar de esta infección porque no consume cerdo”.

Desde los Illuminati a la industria farmacéutica

No podían faltar los grandes clásicos de la conspiración, como los Illuminati, presentes de manera tácita (”sobramos en el mundo muchos millones de seres para que se haga realidad el Nuevo Orden Mundial”) o directa (”es un plan de los ILLUMINATI para reducir la poblacion mundia a 500 millones de habitantes”).

Otro, la industria farmacéutica, que debe “dar salida a los excedentes de tamiflu” (el medicamento para la gripe aviar) o “crear nuevas enfermedades para vender luego la vacuna”. Que el virus de la nueva gripe porcina se propague por el aire también ha rescatado otro lugar común de la conspiranoia: la verdadera naturaleza de los aviones que fumigan nuestros cielos, los llamados chemtrails que, supuestamente, esparcen un gas destinado al control de masas. El brote de gripe demostraría la teoría: “Hay (sic) tenemos el resultado de las fumigaciones a gran escala”; o estaría en el origen de la pandemia: “Se transmite por el aire, a través de aviones que sueltan el virus, y nadie hace nada”. Hay quien advierte que “ayer y hoy la fumigación mediante chemtrails ha sido masiva en Madrid”.

La vacuna del amor

Las llamadas a una alimentación vegetariana también han hecho acto de presencia a lo largo de la jornada (”todas aquellas personas que comen exeso (sic) de carne porcina sufren esta enfermedad”), así como los transgénicos (”los seres humanos debemos comer frutas y verduras organicas”) o incluso un demoledor “Tenía que pasar: NO AL MALTRATO ANIMAL”.

De todas formas, hay quien arroja luz ante el apocalipsis (”hay una vacuna eficaz: el amor, si todos los seres humanos recuperasemos el amor que hay en nuestro interior no habría enfermedades”) e incluso podemos confirmar la existencia de personas cabales: “a mi me toca mañana guardia en urgencias de pediatría. Se me va a llenar de madres histéricas”.