La ultraderecha en Francia: Le Pen y el fortín marsellés


El político ultraderechista del que más se ha hablado en los últimos años es, sin duda, Jean Marie Le Pen. Este político euroescéptico y contrario a la inmigración procedente de fuera del continente, ha vuelto de sus cenizas tras anunciar su retirada en 2008 para encabezar la lista de su partido por la circunscripción del sudeste francés en las recientes elecciones europeas.

Y es precisamente en esa región donde ha sabido forjar su ascenso. No en vano su capital es Marsella, segunda ciudad en importancia del país, uno de los principales puertos del Mediterráneo y puerta de entrada de la inmigración: uno de cada cuatro habitantes es magrebí y en sus calles viven las comunidades de corsos y armenios más importantes de Francia.

Le Pen supo canalizar el descontento de ciertos sectores de la ciudadanía y el desgaste del hasta entonces dirigente socialista Lionel Jospin, sumando casi cinco millones de votos y llegando a la segunda vuelta contra el partido de centro derecha en el mayor hito de su historia, aunque finalmente perdió las elecciones.

Pese a que en los últimos comicios nacionales sufrió una gran caída, consiguió casi cuatro millones de apoyos, lo que supone que uno de cada diez franceses que votó optó por la ultraderecha. No obstante, desde sus grandes éxitos no ha conseguido levantar cabeza: en las elecciones europeas recientemente celebradas ha obtenido un 6,3% de los votos, quedándose únicamente con 3 escaños en el Parlamento Europeo.

Hasta este descenso, donde más había destacado Le Pen ha sido en el terreno de la oratoria. Autor de una polémica advertencia sobre el día que en Francia hubiera “25 millones de musulmanes y no cinco”, que le valió una condena por incitar al odio racial o, más recientemente, de declaraciones minimizando el Holocausto y luego decir que las cámaras de gas fueron “un detalle” de la Segunda Guerra Mundial.

Pero además de su por carrera política nacional, Le Pen debe buena parte de su imagen al Parlamento Europeo, en el que obtuvo su escaño en 1984 y 1999, siendo por ello la figura que dio inicio a este resurgimiento de la ultraderecha europea, al menos hasta que la Corte Europea de Justicia le privó de él en 2003 tras agredir a una rival socialista en 1997, motivo por el que fue inhabilitado durante dos años en su país. Actualmente figura como miembro ‘no inscrito’ a ninguno de los grandes bloques políticos después de que desapareciera el grupo Identidad, Tradición y Soberanía, que formaba con el resto de formaciones ultraderechistas con representación en la institución.

Temas relacionados:

Países:Alemania | Austria | Bélgica | Francia | Holanda | Italia | Israel | Reino Unido | Suiza