Las mujeres saudíes, sin derecho al deporte


Las mujeres que han decidido formar sus equipos para el deporte se encuentran en una situación alegal en Arabia Saudí | Reuters

Las mujeres que han decidido formar sus equipos para el deporte se encuentran en una situación alegal en Arabia Saudí | Reuters

RIAD (Arabia Saudí) – Los funcionarios del Gobierno saudí comienzan a notificar a los clubes deportivos femeninos que deben cerrar sus puertas porque no tienen licencia para operar.

¿Y por qué no tienen permiso? Simplemente porque no existe ningún departamento gubernamental autorizado a emitirlas. Esta situación sin escapatoria es otra muestra más de las barreras que encuentran las mujeres saudíes que desean practicar deporte. Las oportunidades son muy escasas porque la visión preponderante entre los poderosos líderes religiosos del país es que "no es islámico" que las mujeres se involucren en la práctica de ejercicio físico.

Esta discriminación se mantiene pese a las advertencias de la comunidad médica sobre la creciente tasa de obesidad y diabetes entre la juventud saudí. "La idea de que las mujeres se pongan en forma no existe en nuestro gobierno", declaraba a la agencia Reuters, Fouziah Alouni, una destacada activista de los derechos de la mujer. "Privarlas de ello es otra forma de marginarlas".

Desde pequeñas

Estas carencieas comienzan a temprana edad. Las escuelas públicas de niñas no ofrecen clases de educación física. No existen equipos deportivos oficiales en las universidades estatales para mujeres. Tampoco pueden ir en bicicleta en público, nadar en una piscina que no sea la de su hogar o participar en torneos deportivos. Y por último, les está vetado asistir a los estadios cuando juegan sus equipos favoritos.

El año pasado, la Universidad Rey Saud de Riad aceptó patrocinar una marcha femenina en su campus para promover temas de salud. Inmediatamente, el jeque y gran muftí Abdulaziz Al Alsheikh, el líder religioso más importante del país, obligó al rector de la universidad a cancelar la actividad.

Arabia Saudí es uno de los escasos países del mundo que nunca ha tenido mujeres en su equipo olímpico. El año pasado, el reino permitió enviar cinco equipos masculinos a los juegos de Pekín si bien la carta de principios olímpicos indica que "todo tipo de discriminación" es "incompatible con el espíritu" de la competición.

La oposición religiosa a que las mujeres realicen alguna actividad deportiva no tiene su origen en el Islam. Más bien obedece a actitudes culturales que han perdido validez en la mayoría de sociedades del mundo. Algunos líderes han insinuado que participar en deportes va en detrimento del honor de la mujer.

"La mujer necesita proteger su dignidad", afirmaba en el periódico Saudi Gazette el jeque Abdullah Al Manee, miembro del Consejo Ulema de sabios religiosos, un organismo designado por el gobierno. "Deportes como el fútbol y el baloncesto requieren mucho movimiento, lo que puede hacer que las jóvenes pierdan la virginidad, un asunto que les puede provocar numerosos problemas en el futuro", explicaba.

Muhammed Al Habdan, otro estudioso islámico y autor de un blog, escribe que la práctica de la educación física en los colegios de niñas las obligaría a desnudarse. Además, podría conducir a una "pérdida de la timidez que caracteriza a las jóvenes musulmanas", y "a la larga, a la masculinización de la mujer" que perdería sus "inclinaciones femeninas innatas".

Al Habdan también sugiere que ese tipo de actividades contribuirían al "creciente fenómeno de jóvenes que se admiran las unas a las otras de manera lasciva en las escuelas femeninas, en especial porque las jóvenes comenzarían a mirarse la figura unas a otras".

Las clases de educación física, añade, serían el comienzo de "un tropiezo" en Arabia Saudí, que "seguiría los pasos de los países occidentales al permitir a las mujeres tener estas libertades adicionales en el deporte. Pronto el gobierno inauguraría escuelas deportivas para mujeres y campeonatos nacionales. Y pensar que todo este lío comenzaría sólo porque las mujeres necesitaban hacer ejercicio, lo que finalmente acabaría fuera de control".

Auge de algunos deportes

Al Habdan no tiene un cargo en el Gobierno pero su visión religiosa es seguida por una parte importante de la sociedad saudí. Sin embargo, las jóvenes descubren cada día el valor, tanto estético como médico, de hacer deporte de manera constante. En los últimos años se han formado equipos informales de fútbol, baloncesto y voléibol que practican en áreas privadas, a veces en sus residencias de fin de semana en las afueras de Riad, o también en los estadios de colegios que no sean públicos.

Estos equipos semiclandestinos son mucho más evidentes en Yida, el puerto del mar Rojo y la ciudad más liberal del país. Lina Al Maeena, de 30 años, es la fundadora del equipo de baloncesto Jeddah United, cuyas jugadoras son principalmente estudiantes o dueñas de casa. Al Maeena comenta que apreció "cambios drásticos" en la salud mental de las mujeres que juegan con frecuencia, muchas de ellas con la cabeza cubierta, pantalones y sudaderas de manga larga.

Recuerda una chica con anorexia que simplemente "ha alcanzado su plenitud" y "es una de nuestras mejores jugadoras". Otras chicas que tomaban antidepresivos ya no los necesitan porque "sus niveles de seratonina ahora están en niveles normales" gracias al ejercicio, declara Al Maneena.

*Caryle Murphy cubre Arabia Saudía para GlobalPost. Fue la encargada de informar para The Washington Post de la primera guerra del Golfo, trabajo por el que obtuvo un premio Pulitzer