Los candidatos a presidente de Taiwán se pelean para hacer ojitos a ecologistas, transexuales y antinucleares
13/01/2012 - 06:00
Empate virtual en los últimos sondeos antes de las presidenciales en Taiwán
El
activista antinuclear Chen Shui-long no aguantaba más. Había escuchado demasiadas veces a la defensora de los derechos de los consumidores Liu Ting-ting defender la energía más barata para las personas con rentas bajas."¿Estás loca, a quién le preocupa si sube la electricidad? ¿Si nos pasa lo que en Fukushima, qué haremos? Taiwán sólo tiene 300 km de largo ¿cuánto costará evacuar a todo el país?", le dijo Chen, un programador informático de día y comprometido activista antinuclear y ecologista por la noche.Ambos se enfrentaron en un debate abierto celebrado en un café de Taipéi para hablar sobre las próximas elecciones presidenciales en Taiwán y de cómo las grietas en las encuestas de los candidatos les permiten hacer fuerza por sus respectivas causas.Los activistas no tienen que tener la misma idea de qué es lo mejor para Taiwán, pero lo que sí tienen en común de cara a las elecciones deeste sábadoes que esta vez se han visto beneficiados por una inusual carrera presidencial.La mayor parte de las encuestas dan un margen de diferencia ínfimo a los dos candidatos favoritos, Ma Ying-jou y Tsai Ing-wen. Por ello, los analistas predicen que las elecciones las ganará quien logre el voto de la pujante comunidad de activistas de la isla.De hecho, el presidente Ma Ying-jou, del nacionalista Partido Kuomintang (KMT), se enfrenta seriamente a la posibilidad de convertirse en el primer jefe de estado que no logra salir elegido para un segundo mandato desde 1998, cuando se instauraron las elecciones democráticas en la isla.Su principal rival es Tsai, del Partido Progresista Democrático (DPP), educada en la London School of Economics, aunque hay un tercer candidato que también tiene posibilidades, James Soong, del Partido Primero el Pueblo (PFP). Los analistas dicen que Soong podría inclinar la balanza hacia Tsai, sacándole votos a Ma.Durante la campaña electoral, tanto Ma como Tsai se han dedicado a hacer las habituales acusaciones y réplicas sobre supuestos vínculos a la corrupción, las mafias y el nepotismo.Pero lo que sí ha sido diferente esta vez es la cantidad de tiempo que Ma y Tsai (que se convertiría en la primera mujer elegida democráticamente para gobernar en la sociedad china) han dedicado a ganarse el apoyo de los ecologistas, las mujeres, la comunidad gay y transexual, los indígenas y los grupos antinucleares."En los últimos años ha habido un aumento del número de jóvenes que se implican en temas sociales. La mayoría de ellos son universitarios imaginativos que han logrado transmitir su mensaje a través de los medios sociales. Los políticos se están viendo obligados a reaccionar más que nunca y están sintiendo una gran presión de estas plataformas", asegura Iaya Hsu, coordinadora de proyecto de Green Citizen's Action Alliance."El público también es mucho más consciente de lo que está ocurriendo y de los problemas a los que nos enfrentamos".De momento, esa batalla por su apoyo ha tenido como resultado algunas victorias para los activistas.Los dos candidatos han anunciado planes energéticos que o bien acaban con la energía nuclear o reducen de manera significativa la dependencia de la isla de la misma antes de 2025. Las grandes industrias contaminantes operaban hasta hace poco sin ningún tipo de control medioambiental.Pero últimamente varias compañías han sido multadas, sus operaciones han sido suspendidas o se han anulado, como ha sido el caso del proyecto del complejo petroquímico de 21.000 millones de dólares de Kuokuang, que iba a ser construido en medio de las mayores marismas del país.Los grupos indígenas de Taiwán, mientras tanto, han recibido promesas de más inclusión política y financiación, al igual que los grupos feministas.A los medioambientalistas les han ofrecido más control sobre el sector industrial y de las tecnologías, que son el eje de la economía nacional.A los grupos de gays y de transexuales los candidatos les han prometido unas leyes de antidiscriminación más estrictas. También se ha decidido recientemente despenalizar la prostitución en determinadas zonas.Sin embargo, algunos activistas han advertido a los votantes que tienen que mantener la presión sobre quien gane en las urnas, para que se cumplan los compromisos."Recientemente se ha notado un aumento notable en la actividad por las elecciones. Pero tenemos que recordar que los políticos en el pasado han distorsionado la información en temas como la generación de energía nuclear para incumplir sus promesas. "Si bien nos alegra ver a los candidatos decir estas cosas, no estamos totalmente seguros de que cumplan todos sus compromisos", asegura Gloria Hsu, de Taiwan Environment Protection Union.