Los novicios recibirán clases para reprimir las conductas afeminadas

  • Bangkok, 27 abr (EFE).- Las autoridades religiosas de Tailandia impartirán cursos a los novicios budistas para que se abstengan de adoptar las maneras y estéticas afeminadas cada vez más extendidas entre los millares de jóvenes que cada año ingresan en el clero, informó hoy la prensa local.

Los novicios recibirán clases para reprimir las conductas afeminadas

Los novicios recibirán clases para reprimir las conductas afeminadas

Bangkok, 27 abr (EFE).- Las autoridades religiosas de Tailandia impartirán cursos a los novicios budistas para que se abstengan de adoptar las maneras y estéticas afeminadas cada vez más extendidas entre los millares de jóvenes que cada año ingresan en el clero, informó hoy la prensa local.

Estos cursos llegan cuando un amplio sector conservador de la sociedad tailandesa se escandaliza al ver a jóvenes religiosos con hábitos ajustados al cuerpo, maquillados o portando consigo una talega de color rosa.

Los casos de monjes y novicios denunciados por infringir el celibato, e incluso los de abusos a menores, también han contribuido a perjudicar la imagen de las órdenes religiosas en Tailandia.

El primer curso se impartirá en la escuela para novicios de Triam Sammanen, situada en la provincia norteña de Chiang Rai, y, en caso de que la iniciativa arroje los resultados que las autoridades desean, se llevará a cabo después en otros monasterios del país.

El fundador de Triam Sammanen, el abad Witthichai Wachiramethee, explicó que los novicios aprenderán normas apropiadas de conducta dentro de las órdenes religiosas para "prevenir las expresiones homosexuales entre algunos de ellos".

En Tailandia, donde el 90 por ciento de la población practica el budismo Theravada, existen más de 30.000 templos o monasterios habitados por unos 300.000 monjes.

La mayor parte de estos religiosos son jóvenes novicios que permanecen en el monacato durante un tiempo limitado, desde varias semanas a tres o cuatro años.

Durante ese periodo de tiempo, los novicios estudian los libros religiosos, y deben seguir una estricta disciplina, pero muchos incumplen las normas, beben alcohol, fuman, e incluso mantienen relaciones sexuales.

A principios de este año, el abad de un templo de la provincia de Nakhon Si Thamarat, a unos 600 kilómetros al sur de Bangkok, dejó los hábitos después de que fuera acusado por un novicio de organizar fiestas en las que se consumía alcohol y de tener una amante.