Los políticos indios se apuntan a la vida frugal


En India, la frugalidad está de moda. Al menos entre los políticos del país, más bien dados a la vida lujosa.Y es que adoptando este nuevo estilo de vida frugal los ministros y líderes del gobernante Partido del Congreso intentan demostrar su solidaridad con la gran mayoría de la población india, que lucha por sobrevivir a la sequía, la subida de los alimentos básicos y un creciente desempleo.El gobierno indio se sintió avergonzado cuando recientemente se supo que dos de sus miembros, el ministro de Asuntos Exteriores, S.M. Krishna, y su viceministro, Shashi Tharoor, llevaban una buena temporada alojados en hoteles de lujo mientras sus residencias oficiales se "preparaban" para su mudanza. Con la entrada en vigor del nuevo código de conducta frugal, los dos políticos no tuvieron más remedio que buscarse un alojamiento temporal más modesto. Vuelos en clase turistaEl gobierno ha pedido a todos los ministros que viajen en clase turista y que no se celebren banquetes fastuosos bajo el pretexto de ser reuniones oficiales.Cuando la presidenta del Partido del Congreso, Sonia Gandhi, una de las personas más poderosas en India, cambió recientemente su avión privado por un asiento en un vuelo comercial para acudir a una reunión en Bombay, marcó el ejemplo a seguir. Poco después, su hijo y heredero político, Rahul Gandhi, tomó el tren para viajar desde Delhi a Ludhiana, a unos 300 kilómetros de distancia.El ministro de Economía viajó en clase turista a Calcuta, e incluso el ministro de Exteriores dejó aparcado el avión oficial y se subió a un avión comercial para hacer un viaje a Asia central.El ejemplo de GandhiNunca desde los días de Mahatma Gandhi y su icónico taparrabos ha habido tanto revuelo en India en torno a la austeridad.Gandhi, considerado un faquir debido a su sencilla forma de vida, iba a todas partes apoyándose en su cayado de bambú. A sus descendientes políticos, tanto los del Partido del Congreso como los de la oposición, les cuesta un poco asumir esta nueva situación.Shashi Tharoor, un ex diplomático de Naciones Unidas que regresó a India para entrar en política, no fue en absoluto diplomático cuando se tuvo que enfrentar a los recortes. El segundo en el Ministerio de Asuntos Exteriores escribió en Twitter que estaría “volando en la clase del ganado por solidaridad con las vacas sagradas”.El comentario fue rápidamente tachado de insensible por el propio partido de Tharoor. “En estos tiempos complicados, ¿puede el partido que pretende representar a la gente de India permitirse no parecer austero?”, comentó un portavoz oficial.Medidas populistasMuchos indios están convencidos que este ejercicio de abaratamiento de costes es sólo un capricho político.“Este espectáculo de frugalidad notoria no está engañando a nadie, ni siquiera al aam admi (ciudadano corriente)”, asegura Pranav Shukla, un profesional del mundo del marketing de Bangalore.El abismo entre los gobernantes políticos y la pacientes masa de ciudadanos se ha ido agrandado a lo largo de los años. Estos días, los políticos indios reciben por rutina el nivel de seguridad Z+, que les asegura coches blindados, un convoy de vehículos escolta y una partida de hombres de seguridad armados. Más que una auténtica necesidad de seguridad, estos accesorios son un símbolo de estatus político.Costosos vehículos de importación, fantásticos aparatos de tecnología y casas decoradas a todo trapo son algunos de los ostentosos símbolos habituales. Por lo tanto, las recientes medidas de austeridad se perciben en la calle como un símbolo populista. Por cada VVIP (persona muy-muy importante) que viaja en clase turista se bloquean varias filas de asientos en el avión como medida de seguridad. Y el cordón de seguridad en torno a los VVIP que viajan en tren está empezando a frustrar y enfadar al resto de los viajeros.Pobreza insostenibleHay dudas de si esta ostensible frugalidad tendrá algún impacto en el déficit financiero de India o alterará el arraigado comportamiento de su clase política aficionada al todo gratis.Pero el Partido del Congreso, que ganó de manera inesperada las elecciones generales a principios de año presentando un programa en el que se incluía un plan de empleo rural, está intentando fortalecer su apoyo entre la población pobre del país. El impresionante crecimiento económico de India en los últimos años no se ha dejado notar sin embargo entre la gran mayoría de los 1.200 millones habitantes de India, en donde se calcula que unos 300 millones de ciudadanos viven por debajo del nivel de pobreza y sobreviven con menos de un dólar al día.Algunos expertos consideran la brecha entre ricos y pobres, un problema común en países emergentes como India, China y Brasil, como una bomba de relojería esperando a estallar en las caras de la élite gobernante de esos países.Dado este escenario, la austeridad en la vida pública quizás termine siendo una necesidad. Sin embargo, se teme que esto sea tan solo otra moda pasajera ente los políticos indios.