Los talibán afganos y paquistaníes harán frente común contra el nuevo despliegue de tropas de EEUU

MADRID, 28 (EUROPA PRESS) La nueva estrategia de Barack Obama en Afganistán no quedará sin respuesta por parte de los talibán, quienes han emprendido negociaciones con sus camaradas paquistaníes para formar una fuerza miliciana conjunta para combatir la ampliación de tropas que el presidente estadounidense anunció ayer, según asegura el diario estadounidense 'The New York Times'. La intención de Obama es desplegar 4.000 tropas adicionales a las 17.000 ya anunciadas, para entrenar a las fuerzas de seguridad afganas. En las próximas seis semanas llegarán cerca de 3.500 soldados con más de 100 helicópteros de combate. A lo largo de los dos próximos meses harán acto de presencia en el país otros 8.000 marines, y de entre 3.500 a 4.000 nuevos efectivos de brigadas de infantería acorazada. Paralelamente, Obama tiene previsto potenciar los programas de desarrollo de infraestructura en Afganistán y la inyección de cerca de 1.500 millones de dólares durante los próximos cinco años en Pakistán, para que intente contener la amenaza talibán desde su lado de la frontera. No obstante, en Estados Unidos son cada vez mayores las dudas de que Islamabad pueda llegar a ser el aliado efectivo que Washington espera que sea, máxime cuando esta semana se ha dado a conocer que operativos de la Agencia de Inteligencia Paquistaní (ISI) podrían haber proporcionado información a los propios talibán para perpetrar atentados terroristas en el sur del país. De confirmarse, supondría revelación decepcionante, pero no inesperada, para los oficiales de Inteligencia de Estados Unidos. "Confirma muchas cosas que llevamos sospechando hace tiempo", apunta Lisa Curtis, experta de la Heritage Foundation, al magacín 'Time'. Sin embargo, otros expertos estadounidenses en Pakistán avisan de que la presunta relación entre el ISI y los talibán podría no ser tan clara como se apunta inicialmente "porque estamos hablando de una situación complicadísima, con infinidad de matices" y el ISI "no podría estar ayudando a los talibán tanto como intentando controlar la situación cuando EEUU termine abandonando" Afganistán. ACUERDO TALIBÁN La alianza talibán se encuentra recogida en la formación, el pasado mes de febrero, del llamado Consejo de los Muyaidines Unidos, a través de las conversaciones desarrolladas entre los representantes de los tres principales líderes de los talibán paquistaníes, Baitulá Meshud, Hazif Gul Bahadur y Maulavi Nazir, con los respectivos delegados del comandante talibán afgano, Mulá Omar. Ambos grupos talibán niegan que las conversaciones hayan tenido lugar, como suele ser habitual, pero fuentes internas milicianas y de la seguridad paquistaní confirmaron que los encuentros habrían tenido lugar en la localidad de Dera Ismail Khan, en la provincia Frontera Noroeste, cerca de Waziristán del Sur. Allí vive el considerado principal mediador del acercamiento entre ambos grupos y una de las figuras más poderosas de la localidad: el líder talibán Sirajuddin Haqqani, igualmente bien relacionado tanto con la inteligencia paquistaní, como con la red terrorista internacional Al Qaeda. Haqqani se habría puesto en contacto con el representante del Mulá Omar en las conversaciones, Mulá Abdulá Zakir --alias de Abdulá Ghulam Rasul--, comandante del frente afgano, detenido en el norte de Afganistán en 2001, preso en Bahía de Guantánamo hasta 2007. "Un extraordinario orador y un entrenador militar de primera", según los talibán paquistaníes, y una poderosa fuerza unificadora dentro del conglomerado de milicias afganas. Zakir habría logrado convencer a sus homólogos paquistaníes de la necesidad de desarrollar una fuerza de operación conjunta, argumentando que Estados Unidos no sólo pretende desarrollar los esfuerzos militares en Afganistán, sino incrementar los ataques en la frontera con Pakistán, concretamente en las áreas federalmente administradas, donde las milicias tribales ejercen control absoluto, cooperan habitualmente con los talibán paquistaníes, y por ello han sido objeto del incremento de los bombardeos estadounidenses en su zona de operaciones. Las conversaciones entre ambos grupos talibán desembocaron en la redacción de un documento escrito, firmado por los tres líderes talibán paquistaníes, en el que se llama a la "unidad de los muyaidín para deshonrar a los infieles", donde se jura fidelidad no sólo al Mulá Omar, sino al líder de Al Qaeda, Usama bin Laden y en el que se anticipa que "2009 va a ser un año especialmente sangriento". COOPERACIÓN PAQUISTANÍ Los bombardeos estadounidenses en Pakistán son la prueba fehaciente de que Washington no tiene confianza alguna en la cooperación del Gobierno de Islamabad en la lucha contra los talibán. De igual modo, ha decidido poner precio a la cabeza de Meshud y de Haqqani: cinco millones de dólares por cada uno. Los lazos entre la familia Haqqani y la inteligencia paquistaní se remontan a los años 70, antes incluso de la invasión soviética de Afganistán. La inteligencia estadounidense tiene constancia de esa relación, y por lo tanto no se muestra sorprendida en lo más mínimo por la presunta cooperación entre el ISI y los talibán. "El problema", apunta Lisa Curtis, "es que algunos elementos del ISI se han salido por la tangente y han realizado acciones que consideran que van en el mejor interés de su país, y nadie quiere hacerles frente". Pero el ex jefe de la CIA en Pakistán, Robert Grenier, considera que la ayuda a los talibán podría ser una acción de contingencia para salvaguardar la unidad de Pakistán cuando Estados Unidos termine con sus operaciones en el país vecino. "Lo que los paquistaníes no van a hacer", explica al magacín 'Time', "es permitir que enemigos como el Gobierno indio o el Frente Unido Islámico para la Salvación de Afganistán --una organización miliciana antitalibán acusada por la ONG pro Derechos Humanos Human Rights Watch de perpetrar ejecuciones y campañas masivas de violaciones sexuales--,le coman el terreno". En cualquier caso, toda relación entre el ISI y los talibán paquistaníes tiene lugar con el consentimiento de Islamabad, según el experto del Consejo Atlántico, Shuja Nawaz. "Si es cierta esta relación, tiene lugar con el completo conocimiento de las autoridades paquistaníes, desde la cúpula del ISI hasta el Gobierno, pasando por el Ejército", indicó.