Obama honra a los muertos en combate y garantiza su apoyo a los veteranos en la conmemoración del Día de los Caídos

NUEVA YORK, 23 (EUROPA PRESS)

Con motivo de la celebración del Día de los Caídos en Estados Unidos, el presidente Barack Obama se ha dirigido a la nación para honrar la memoria de los soldados estadounidenses fallecidos en acto de servicio, al tiempo que se comprometió a mejorar la actual situación de los veteranos de guerra, "traicionados durante décadas", a través de la creación de un departamento especializado para atender sus demandas y prestarles atención médica de calidad.

El llamado Memorial Day se celebra tradicionalmente el último lunes de mayo, y su origen data del final de la guerra de secesión. Es una fiesta que comenzó en 1868, tres años después del final de la guerra civil norteamericana, y que ha perdurado a lo largo de la historia a través de los diversos conflictos bélicos en los que ha participado Estados Unidos.

"Éste no es sólo un tiempo de celebración. Es un momento para reflexionar sobre el significado de esta festividad, para rendir tributo a nuestros héroes caídos, y para recordar a los soldados que este año no están con nosotros por hallarse desplegados lejos de su hogar", declaró Obama en su discurso semanal.

En el discurso, Obama ha aprovechado para lamentar los numerosos actos de menosprecio que han sufrido los veteranos de guerra "a lo largo de los últimos años y décadas". Durante su etapa en la Casa Blanca, la administración Bush fue severamente criticada por la oposición demócrata, que consideraba insuficiente la atención médica recibida por los heridos y por los soldados afectados psicológicamente tras su entrada en combate.

"Con muchísima frecuencia nosotros, la nación, no hemos estado a la altura de la responsabilidad que supone servir a estos soldados como ellos nos sirven a nosotros", declaró el presidente. "Es una traición de la confianza sagrada que América debe demostrar para con aquellos que llevan, y han llevado, el orgulloso uniforme de nuestro país", añadió.

"Es por ello por lo que estamos desarrollando un Departamento para los Asuntos de los Veteranos adaptado al siglo XXI, que va a recibir el mayor incremento de fondos jamás aprobado en las últimas tres décadas", anunció el presidente, garantizando "un compromiso que nos ayudará a proveer a nuestros veteranos con el apoyo y los beneficios que se han ganado".

El presidente aseguró que su plan de reforma económica está destinado en parte a facilitar la reintegración en la vida social de los soldados que regresan a Estados Unidos tras servir en combate. El objetivo final es "pagar a estos veteranos la deuda que se ha contraído para con los hombres y mujeres que han respondido a la llamada para luchar bajo la bandera".

Obama concluyó su discurso recordando momentos decisivos en la historia bélica de Estados Unidos, desde "el duro invierno de 1776" durante la guerra de la independencia, hasta la invasión de Normandía de 1944, "cuando el destino del mundo pendía de un peligroso desembarco como nadie nunca lo había intentado".