Obama obligará a fabricar coches más limpios antes de 2016


Cuando uno mira la lista de países por emisiones de CO2, las cifras cantan: EEUU emite cada año 6 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, lo que equivale al 22% de las emisiones mundiales. La carrera de Barak Obama para dar un giro la actitud de EEUU frente al cambio climático dará esta tarde un paso de gigante cuando su administración anuncie un endurecimiento de las normas que regulan las emisiones de los automóviles.

La medida, adelantada ya por algunos estados como California, obligará a las compañías automovilísticas a fabricar vehículos más eficientes y reducir en un 30% las emisiones antes de 2016. De esta forma, los coches fabricados por esa fecha deberán emitir un máximo de 250 gramos por milla (1,6 kilómetros) frente a los 380 gramos que emiten actualmente. Se espera que con esta medida Estados Unidos consuma un 5 por ciento menos de los 7.100 millones de barriles de petróleo que precisa anualmente.

Según diversos medios estadounidenses, ésta será la primera ley que regule la emisión de gases de efecto invernadero a nivel nacional, después de las reiteradas negativas de la administración Bush por abordar el problema.

Una nueva actitud

El anuncio se producirá mientras la Cámara de Representantes trabaja en la elaboración de una ley que imponga límites más severos a las emisiones de C02 y otros contaminantes que son liberados a la atmósfera por grandes industrias y empresas.

El presidente de la comisión de Energía y Comercio de la Cámara, Henry Waxman, pretende reducir las emisiones de C02 para 2020 hasta un 20 por ciento por debajo de los niveles alcanzados en 2005 y más de un 80 por ciento para 2050.

Sin embargo, la comisión se está encontrando con una oposición frontal de la minoría republicana, e incluso de algunos legisladores demócratas. La mayoría de estos representantes se niegan a que EEUU reduzca las emisiones de CO2 si no lo hacen también China e India, pues consideran que se produciría una desventaja competitiva.

Sin embargo, algunas noticias conocidas en las últimas horas permiten ser optimistas de cara a la próxima revisión del Protocolo de Kioto en la reunión de diciembre en Copenhague. Según adelanta el diario The Guardian, representantes chinos y estadounidenses llevan meses reuniéndose en secreto de cara a avanzar en un acuerdo respecto a sus posturas sobre el cambio climático. Algunas fuentes admiten que podrían darse avances y quizá veamos a los dos gigantes dar pasos hacia un pacto global que permita reducir las emisiones.