Obama resiste a la tormenta económica en sus primeros 100 días


Barack Obama cumple hoy 100 días al frente de la Casa Blanca

Barack Obama cumple hoy 100 días al frente de la Casa Blanca

La tempestad está siendo fuerte, pero de momento Barack Obama mantiene la nave a flote. El primer presidente negro de Estados Unidos se mantiene con un 68 por ciento como el más popular de los últimos veinte años, según una encuesta de la cadena CBS. La arbitraria vara de medir de los 100 días, que se cumplen este miércoles, fue establecida por Roosevelt en 1933 para rendir cuentas cuando -casualidades- el país atravesaba la Gran Depresión.

Los frentes abiertos en estos tres meses son múltiples, pero la economía devora todas las cuestiones. El desempleo ha llegado al 8,5 por ciento en marzo, un punto más que en el primer mes del año. El problema es que todavía no se ve el fin del túnel. Un sondeo señala que la mayoría de expertos creen que el desempleo se situará cerca del 10 por ciento en 2010, números muy lejanos al pleno empleo que se disfrutaba en 2007. Las malas noticias afectan a símbolos de la industria estadounidense como General Motors. El lunes hizo pública su intención de despedir a 21.000 trabajadores en el país en una intentona desesperada para evitar la bancarrota.

Falta de credibilidad política

Las palabras de los políticos no encuentran eco en los ciudadanos. De hecho, las encuestas ya daban antes de las elecciones menos credibilidad al Congreso que al propio presidente Bush. A Obama no le ayudó el hecho de Bill Richardson, nominado para la Secretaría de Comercio, y Tom Daschle, elegido para Sanidad, tuvieran que dimitir, respectivamente, por posible corrupción y por no haber haber pagado los impuestos. En una situación parecida se encontró Tim Geithner, secretario del Tesoro, aunque en este caso el responsable de reflotar las finanzas estadounidenses consiguió la aprobación del Senado.

Una de las promesas electorales de la campaña de Obama fue que la cobertura sanitaria alcanzara a todos los estadounidenses. En la actualidad, cerca de 50 millones de ciudadanos carecen de un seguro que les garantice la atención médica. Además, con la subida del desempleo -algunas compañías privadas dan el servicio a sus empleados- la situación empeora. El objetivo final de Obama,según los analistas, era que la nación más poderosa del mundo volviera al Estado del Bienestar creado por Keynes y Roosevelt en los años treinta. La visión de lo público como un agente molesto llegó tras el viraje conservador que supuso la elección de Richard Nixon como presidente en 1969.

La llegada de la crisis ha forzado al antiguo senador por Illinois a cambiar sus prioridades. Ahora se habla de la mejora de las infraestructuras (extensión de la exigua línea de alta velocidad ferroviaria), crecimiento de las energías renovables y que los bancos vuelvan a prestar a los ciudadanos y de esta manera se reactive la venta de casa y el mercado privado.

Retraso de la reforma migratoria

Otro de los grandes desafíos que ha debido retrasar Barack Obama es la reforma migratoria . Se trataría de un cambio legal que mejore la situación de los más de 10 milllones de ciudadanos que residen en Estados Unidos de manera ilegal. El tema fue obviado en la campaña electoral por republicanos y demócratas, pero no resulta popular añadir mano de obra cuando la economía.

Una reforma migratoria contribuiría a mejorar las relaciones del poderos vecino del Norte con América Latina. Hasta el momento se han visto algunos gestos positivos como el hecho de que en el viaje de la secretaria de Estado Hillary Clinton a México, ésta reconociera la responsabilidad estadounidense en el tráfico de drogas por la demanda que genera el país. La antigua primera dama reconoció la participación de su país en el trafico de armas. Se estima que un 90 por ciento de las requisadas a los narcotraficantes mexicanos proviene de Estados Unidos, según cifras oficiales.

Otro gesto de distensión ha sido retirar las restricciones a las visitas de los cubanos a su país de origen, así como para el envío de remesas hacia la isla. Quizá sean pasos previos a la retira del embargo, ahora que la vieja guardia del exilio ha perdido fuerza. Tampoco hay que olvidar la elección de Brasil como aliado en Suramérica y los gestos de distensión con Hugo Chávez en la última cumbre regional.

Sin embargo, los problemas crecen para Obama en Oriente Medio y Asia central. Hay que ver si Estados Unidos continuará como aliado incondicional de Israel, a pesar de que el Gobierno de Benjamín Netanyahu no ha garantizado que se respeten los acuerdos firmados para la creación del Estado de Palestina. Las cosas marchan mejor en Irak, donde Estados Unidos planea la retirada del grueso de sus tropas para agosto del año que viene

En Afganistán, los talibanes han ganado terreno ante la creciente corrupción del Gobierno de Hamid Karzai. Las elecciones de agosto serán la prueba fuego de un país cuya inestabilidad está afectando al vecino Pakistán, con amplias zonas bajo el control talibán. El efecto dominó puede tener dimensiones insospechadas en una región en la que Pakistán e India cuentan con la bomba atómica.