Sendero Luminoso utiliza a niños para la lucha armada


Según un trabajo de investigación que emitirá este domingo el canal de televisión peruano Frecuencia Latina, llamado “Contactando a Sendero”, al menos 17 niños pertenecen a un campamento móvil de la boscosa Zona del Valle del río Apurímac y Ene (VRAE), donde esta guerrilla tiene mayor presencia.

““Lo primero que nos llamó la atención fue ver a un niño de 10 años con un (fusil de asalto) AKM más grande que su cuerpo. Ya lo que nos pareció alucinante fue encontrarnos con esta columna y ver a unos 17 niños que manejan muy bien las armas””, indicó el periodista responsable del reportaje, Martín Arredondo.

Él y un cámara se adentraron durante ocho días en el VRAE, una zona de enfrentamiento entre las fuerzas del orden y la guerrilla, para entrevistar a cara descubierta a algunos líderes de la organización terrorista, a la que ahora sus integrantes denominan Partido Comunista del Perú.

Las imágenes de los cabecillas, los hermanos Quispe Palomino, se mezclan en un avance del reportaje con las de niños armados, gritando consignas marxistas-leninistas y también jugando al fútbol. Diversas instituciones, incluidas Save the Children y el Gobierno del Perú, han manifestado su indignación y rechazo ante esta realidad.

Control del narcotráfico Arredondo explica que Sendero Luminoso tiene intención de transformarse o de querer presentarse ante la población como son más o menos las guerrillas colombianas de las FARC”, ya que Perú es el segundo productor de cocaína del mundo.

Esto ratificaría la versión de las autoridades y algunos expertos peruanos, que afirman que la guerrilla vive, en connivencia con los habitantes locales y en colaboración con cárteles narcotraficantes extranjeros, del cultivo de la hoja de coca y de la extracción de madera, gas y minerales.

En los últimos meses, las fuerzas armadas peruanas han sufrido numerosas emboscadas por parte de este grupo terrorista de inspiración radical maoísta, lo que ha hecho al Gobierno poner en marcha un plan de inversión en la zona del VRAE, fundamentalmente destinado a aumentar el número de efectivos que combatan a la guerrilla.

Los restos de Sendero Luminoso

Entre 1980 y el año 2000, el terrorismo y contraterrorismo de Sendero Luminoso causó alrededor de 70.000 víctimas mortales en Perú.

Tras la captura en 1992 de su líder, Abimael Guzmán, el grupo terrorista se desintegró, pero una parte de los integrantes se negó a aceptar cualquier posibilidad de deponer las armas. Son ellos los que han reactivado los asesinatos y aumentado su capacidad de ataque.