Seúl cree que el ensayo norcoreano pudo ser muy superior a la bomba de Nagasaki


El ministro surcoreano de Asuntos Exteriores, Yu Myung-hwan, ha dicho hoy que el ensayo nuclear norcoreano del lunes pudo superar entre tres y cuatro veces la potencia de las bombas lanzadas por EEUU sobre Hiroshima y Nagasaki en la II Guerra Mundial.

Según Corea del Norte, su prueba nuclear subterránea fue exitosa y le llevó a un escalón superior en su ambición atómica, aunque expertos del Instituto Surcoreano de Geociencia y Recursos Minerales de Seúl rebajan su potencia destructiva en base a los análisis sismológicos.

Ese instituto público señala que un terremoto de 4,5 grados en la escala Ritcher, similar al detectado ayer en las cercanías de Kilju, lugar también del primer test nuclear de 2006, sería equivalente a una fuerza de 5,2 kilotones, muy inferior a los 14 kilotones de la bomba de Hiroshima.

No obstante, otras voces, como el Ministerio de Defensa ruso, aseguran que la detonación pudo ser de entre 10 y 20 kilotones, potencia similar a las bombas lanzadas en Japón. Parece claro que esta vez Corea del Norte ha superado en potencia la explosión del 9 de octubre de 2006, que generó un movimiento sísmico de 3,6 grados en la escala de Richter.

Fuentes del Instituto Surcoreano de Seguridad Nuclear han asegurado que si lo que ayer hizo temblar la tierra con 4,5 grados Richter de intensidad fue una explosión nuclear, no se tardarán en registrar las primeras trazas de radiactividad. En opinión del portavoz Kim Sook-chul, cantidades apreciables de radiación han tendido que ser emitidas desde las profundidades de la mina reforzada de la comarca norcoreana de Kilju donde ocurrió la explosión.

Kim estima que se necesitarán unas 48 horas para que las partículas radiactivas lleguen a los detectores aéreos al otro lado de la frontera intercoreana, aunque dependerá de las corrientes de aire. “Asumimos que deberíamos detectar los restos de la explosión si fue nuclear. Hemos puesto toda nuestra atención en esta tarea”, ha señalado.

En octubre de 2006, el Ejército estadounidense tardó varios días en detectar con aeronaves trazas radiactivas sobre el Mar del Este (Mar de Japón), lo que sirvió para confirmar la primera prueba norcoreana.

El debate sobre si Corea del Norte se ha convertido en una potencia nuclear de nivel similar a India, China o Pakistán no ha hecho más que empezar, aunque expertos surcoreanos consultados por el diario “Chosun” creen que Pyongyang aún no posee la capacidad de lanzar una ojiva nuclear a bordo de un misil de largo alcance.

No obstante, el instituto surcoreano de investigación Sejeong asegura que, en base a pruebas anteriormente realizadas con sus misiles de corto y largo alcance, es más que probable que esos proyectiles puedan llevar cabezas nucleares, ya que se han probado con cargas más pesadas que los misiles intercontinentales.

Se cree que Corea del Norte posee unos 200 “Rodong”, su principal misil de medio alcance, capaz de alcanzar hasta 1.300 kilómetros de distancia, y en total unos 800 misiles. Fuentes de la Inteligencia surcoreana creen que en esta prueba Corea del Norte ha podido utilizar más plutonio y mejorar su tecnología reduciendo el tamaño de la cabeza nuclear de modo que sea más fácil su montaje con fines bélicos, publica el “Korea Times”.

El pasado 5 de abril, Corea del Norte lanzó un cohete de largo alcance con el objetivo de poner en órbita un satélite de comunicaciones que, según las agencias de Inteligencia de Estados Unidos y Japón, se precipitó en el Océano Pacífico tras recorrer unos 3.000 kilómetros.

Pero los analistas no se ponen de acuerdo en si la prueba nuclear y el lanzamiento de misiles de corto alcance realizados entre ayer y hoy por Corea del Norte tienen como objetivo desafiar a la comunidad internacional con su poderío militar o llamar a la unidad interna en el régimen comunista pendiente de una posible sucesión en el poder.