Un periodista colombiano se salva cuando un disparo en su pecho da en un crucifijo

  • Bogotá, 25 abr (EFE).- Un crucifijo de madera salvó la vida de un periodista colombiano al desviar un disparo que había recibido en el brazo y había llegado hasta su pecho durante en un asalto, informaron hoy fuentes médicas y periodísticas.

Un periodista colombiano se salva cuando un disparo en su pecho da en un crucifijo

Un periodista colombiano se salva cuando un disparo en su pecho da en un crucifijo

Bogotá, 25 abr (EFE).- Un crucifijo de madera salvó la vida de un periodista colombiano al desviar un disparo que había recibido en el brazo y había llegado hasta su pecho durante en un asalto, informaron hoy fuentes médicas y periodísticas.

El informador, Hugo Cuartas, de un canal regional de televisión de Manizales, en el centro oeste del país, acababa de grabar un programa el viernes en la noche en esta ciudad y fue interceptado por unos asaltantes en motocicleta cuando estaba en su vehículo, junto al también comunicador Carlos Arturo Meza Arango.

Los dos periodistas fueron obligados a entregar algunas pertenencias y los ladrones se alejaban cuando Cuartas tocó la bocina del automóvil, por lo que regresaron y uno de ellos le disparó a quemarropa antes de darse a la fuga.

El periodista, de 54 años de edad, recibió un disparo en el antebrazo y la bala recorrió éste y llegó hasta su pecho, a la altura del corazón, donde tropezó con el crucifijo y se desvió, con lo que el periodista se salvó.

Los delincuentes lograron robar un computador del reportero, que fue traslado a un hospital en el que fue operado.

Este incidente se registró de manera simultánea al asesinato del también periodista J. Everardo Aguilar, de 72 años, corresponsal de la red de emisoras de Radio Super, en El Bordo, una pequeña localidad del departamento del Cauca, suroeste.

El jueves pasado, por otra parte, seis desconocidos ingresaron en la casa del también periodista de Caracol Radio y escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal en Tuluá, ciudad del departamento del Valle, suroeste, y tras intimidarlo e intentar secuestrarlo, huyeron con dos computadores y dos teléfonos celulares.