Tras el fin del Popular la pregunta es ¿para qué sirven los test de estrés?


  • ¿De qué sirven los famosos Test de Riesgo bancario? Todo suena a que la profesionalidad de los supervisores no ha funcionado. ¿Lo tiene que sufrir el accionista minoritario y disperso, el ahorrador individual?

  • La situación recuerda mucho, pero mucho, a las ampliaciones de capital de Bankia. Y ya sabemos lo que han acabado diciendo los tribunales. 

La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, ha comparecido hoy para informar sobre la adquisición del Banco Popular  (EFE/Fernando Villar)

La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, ha comparecido hoy para informar sobre la adquisición del Banco Popular (EFE/Fernando Villar)

Etiquetas

En pura teoría liberal los accionistas del Banco Popular pueden perder el valor de sus acciones. Es la ley del mercado. Esto está claro para los que mantuvieron durante años sus acciones, la podrían haber vendido en los buenos tiempos y cobraron sus dividendos. Pero ¿Y los accionistas que fueron a la última ampliación? De ellos hay de dos tipos, el que tenía suficiente formación, los profesionales o los fondos. Si hubo alguno de estos, se la jugaba, lo sabía y perdió.

Pero el accionista minoritario y disperso, el pequeño ahorrador, si lo hubo, que seguro que lo hay; el que el propio banco insistió en que acudiese a la ampliación a lo mejor aconsejado por el empleado bancario de turno: ¿no ha quedado en la indefensión?

Para la ampliación de capital es necesario que lo apruebe la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) y ésta debe fijarse en la solvencia del banco. Además el Supervisor Bancario, el BCE y, por delegación el Banco de España también tendría que haber avisado de la precariedad de la situación del Banco Popular ¿Ninguno de estos organismos sabía la mala situación financiera de la entidad? ¿No pudieron alertar a los posibles compradores del riesgo?

¿De qué sirven los famosos Test de Riesgo bancario? Todo suena a que la profesionalidad de los supervisores no ha funcionado ¿Lo tiene que sufrir el accionista minoritario y disperso, el ahorrador individual?

La situación recuerda mucho, pero mucho, a las ampliaciones de capital de Bankia. En ese caso como todos sabemos, primero hubo un pingüe beneficio para muchos bufetes de abogados que se especializaron en reclamar la devolución de las cantidades invertidas en acciones; segundo, los tribunales acabaron dando la razón a los “desamparados  inversores” minoritarios, dispersos.

Así que no me extrañaría que empiecen las demandas, acompañadas por querellas, por parte de los ex-accionistas con estas características. El problema es contra quién deben actuar.

Desde luego el actual propietario no es responsable de la situación. El Santander es el salvador de los puestos de trabajo (los que queden) y de los depósitos (los que no se vayan). Pero absorbe la entidad con sus derechos y sus deberes ¿Tiene algún deber con estos accionistas?

En principio, legalmente no. Pero, nunca se sabe, los jueces hacen interpretaciones que muchas veces dejan de ser liberales en la lógica de un mercado. Supongo que los analistas del Banco de Santander han tenido esta posibilidad en cuenta. Un euro es poco dinero para comprar el Banco Popular. Pero ese no es el único coste.

En estos tiempos en que tanto se habla de la Responsabilidad Social Corporativa a lo mejor la cúpula del Santander-Popular tendría que tener esto en cuenta. Lo que si queda en entredicho es la profesionalidad el Consejo del Banco Popular durante los últimos años y la de los organismos supervisores.

Todos experto contable sabe que los test de estrés son números muy generales. Lo importante son las tripas de donde salen esos números. Si responden a realidades los ratios (que son divisiones de números) son significativos. Pero eso no siempre es así. Depende de la honestidad de los que construyen esas cifras que reflejen con exactitud la situación de solvencia de los bancos.Por otra parte el supervisor debe conseguir que sus inspectores comprueben que esas tripas se han analizado suficientemente y no esconden trampas o interpretaciones poco prudentes. En fin, como siempre, es la profesionalidad y, dentro de ella, la ética de los directivos de un banco y de los supervisores o único que puede hacer fiable los test. La banca es un negocio basado en la confianza y la confianza una consecuencia de la ética.