Brexit: Dos Reinas, dos Primeras ministras: vuelve el siglo XVI


  • Dicen los expertos que la Pérfida Albión tendrá que abonar 65.000 millones de euros ¿Se lo creen los lectores? Hará lo posible para evadirlos.

  • Escocia debe resignarse ¡Lo que no haga por si misma! Que no espere ayuda externa.

May iniciará este miércoles el procedimiento formal para que Reino Unido abandone la UE

May iniciará este miércoles el procedimiento formal para que Reino Unido abandone la UE LONDRES | EUROPA PRESS

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A quien haya seguido la serie televisiva “Dos Reinas” lo que está pasando entre Inglaterra y Escocia le sonara a “Déjà vu” (visto). Dos mujeres, una en Inglaterra y otra en Escocia. Dos formas de entender la relación con Europa. Una aislacionista, otra aliada. La Inglesa, la protestante Isabel Iª, quería mantener las esencias de una patria anglicana. Maria Estuardo, la católica escocesa buscaba la alianza con potencias continentales para defenderse de la primera.

May, la primera ministra inglesa, otrora europeísta se ha tornado en aislacionista xenófoba. La razón: le conviene a sus intereses personales; cómo le convenía a Isabel I basarse en el anglicanismo para reforzar su corona. Ahora le toca a la primera ministra conseguir réditos económicos de la situación. Isabel I los buscó en la piratería y los corsarios ¿Cómo lo hará May?

Lo que está claro es que en la historia en cuestión de dineros los escrúpulos ingleses han sido más bien pocos ¡Que no espere la Unión Europea que se lo ponga fácil! Dicen los expertos que la Pérfida Albión tendrá que abonar 65.000 millones de euros ¿Se lo creen los lectores? Hará lo posible para evadirlos.

Sturgeon, la primera ministra escocesa, está jugando sus cartas con la amenaza de un nuevo referéndum. Su argumento es que en Escocia el Brexit fue rechazado; si en el anterior referéndum sobre la independencia se afirmó que una de las ventajas de permanecer en el Reino Unido era estar en la Unión europea y el Brexit rompe con esa promesa ¿no es lógico volver a votar? Las circunstancias han cambiado. Los escoceses se sienten engañados.

La historia se repite. No son dos reinas, pero sí dos mujeres con poder. No hay una discrepancia religiosa, pero sí una diferencia en la relación con el continente Europeo. Donde se leía anglicanismo en el siglo XVI, póngase xenofobia en el XXI; donde se leía catolicismo póngase relación con la UE. Nada nuevo bajo el sol.

En el siglo XVI los continentales tenían suficientes problemas en su territorio europeo como para dedicarse a ayudar a los escoceses. Contra Inglaterra Felipe II lo intentó con la “Armada Invencible” y fracasó. La UE ni tiene Armada, ni voluntad de “armarla”. Así que Escocia debe resignarse ¡Lo que no haga por si misma! Que no espere ayuda externa. Para empezar ningún país continental quiere el precedente de la división territorial, porque todos tienen sus amenazas internas en ese sentido (Cataluña, Córcega, La Padania, Baviera, …). Tampoco Inglaterra se la quiere jugar ahora; ha aprendido que los referéndums los carga el diablo. La negativa de May a repetirlo es taxativa, como diría un político socialista: ¡no es no¡

Ha empezado el Brexit, como empezó el anglicanismo aislacionista en el siglo XVI. Otra vez son dos mujeres las protagonistas y dos territorios los que notarán las consecuencias de su pelea. Pero si se repitiera la historia el resultado sería: un Reino Unido, más unido y una Europa que forjará su futuro de espaladas a la “gran isla”. Aunque ni May es Isabel I, ni Sturgeon María Estuardo. No sabemos si para bien o para mal.