De Nadal y Sánchez, el resurgir de las cenizas como el 'Ave Fenix'

  • Valiente es también Sánchez; ha anunciado que se presenta a las primarias después de sufrir la más dura de las derrotas que se pueden tener: ser expulsado por sus propios compañeros.

  • ¿Hay paralelismo entre Sánchez y Nadal? Sí y No. Si en el deseo de resurgir de las cenizas. No en la constancia en el esfuerzo. Nadal no ha dejado de entrenar; Sánchez ha tenido sonoros silencios

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El “Ave Fenix” resurgía de sus cenizas. El mito decía que cada quinientos años renacía después de inmolarse en el fuego. Nadal parece el ave fénix del tenis español y mundial. Muchos lo daban por acabado. No como tenista, pero si como gran campeón capaz de competir en los grandes “Opens” y estar entre los tres primeros del escalafón. Sin embargo el “manacorí”, como le denominan algunos, ha luchado y este domingo  compite con otro clásico: Federer.

Es el triunfo del esfuerzo y el coraje; la lucha en solitario contra uno mismo. Los españoles atentos a la pantalla de televisión sienten el orgullo de tener un compatriota con este pundonor. Recuerda las grandes gestas históricas de esta raza de testarudos, capaces de hacer cosas inimaginables por un ideal.

No entiendo de deportes y menos de tenis, pero sí de auto-superación. Hoy en día se llama “resiliencia”, la capacidad de recobrarse ante un golpe o un infortunio. Es un concepto que proviene de la materia que se imparte en las escuelas de ingenieros llamada “resistencia de materiales”. La resiliencia es la capacidad de cualquier material de recobrar su forma después de ser sometida a una fuerza deformante. Eso ha hecho Nadal, recomponerse, después de tener las lesiones que todo deportista de alta competición sufre ¡Un valiente!

Valiente es también Sánchez, el exsecretario del PSOE; ha anunciado que se presenta a las primarias socialistas. Eso después de sufrir la más dura de las derrotas que se pueden tener: ser expulsado del cargo por sus propios compañeros, asustados por lo que se les venía encima.

No estoy de acuerdo con su política. Su partido, con su liderazgo, parecía ir de derrota en derrota, hasta el desastre final. Pero hay que reconocerle el valor de la utopía. La presentación de Patxi López, que concurre por aglutinar su mismo electorado socialista resta posibilidades a la candidatura de Sánchez. Lo escribí en esta columna cuando se produjo.

Por eso la confirmación de que Sánchez se vuelve a presentar es un rasgo de constancia y coherencia. Dijo que se presentaría cuando dejó la Secretaría General socialista. También lo reiteró cuando abandono el escaño, para no votar ni en contra de sus convicciones, ni en contra de las decisiones del órgano de gobierno de su partido; entonces la gestora.

La pregunta es: ¿hay paralelismo entre Sánchez y Nadal? Sí y No. Si en el deseo de resurgir de las cenizas. No en la constancia en el esfuerzo. Nadal no ha dejado de entrenar; Sánchez ha tenido sonoros silencios, lo que en un político es como dejar de hacer los ejercicios necesarios para recuperar la forma. Sus viajes son contados y Nadal se ejercitaba cada día con regularidad espartana.

Otra diferencia es que en la contienda definitiva Nadal depende de su destreza individual con la raqueta y bola, mientras Sánchez tiene que conseguir que le voten otros. El triunfo de Nadal será el de mucha gente. Además, si pierde también ha ganado; quedar el segundo en Australia es todo un mérito y seguirá compitiendo. Si Sánchez es elegido muchos otros pierden. Pero si pierde queda fuera de la batalla, si quiere seguir jugando deberá buscarse u lugar en otro sitio (¿Podemos?). Es como si Nadal pasase del tenis al pádel. Cuando escribo este artículo no sé lo que ocurrirá con Nadal, al que deseo triunfo. Menos aún se lo que pasará con Sánchez, aunque me temo lo peor para él. Al fin y al cabo lo del ave fénix es un mito y a saber…