Allariz quiere añadir a su oferta cultural un museo del fotógrafo José Suárez

  • Allariz, Ourense, 3 may (EFE).- El Ayuntamiento de Allariz quiere añadir a su oferta cultural, artística y literaria un museo que muestre más de 10.000 imágenes del fotógrafo José Suárez, natural de la villa, cuya obra es reclamada a la familia para exposiciones de arte contemporáneo en todo el mundo, dijo a Efe el alcalde, Francisco García.

Allariz quiere añadir a su oferta cultural un museo del fotógrafo José Suárez

Allariz quiere añadir a su oferta cultural un museo del fotógrafo José Suárez

Allariz, Ourense, 3 may (EFE).- El Ayuntamiento de Allariz quiere añadir a su oferta cultural, artística y literaria un museo que muestre más de 10.000 imágenes del fotógrafo José Suárez, natural de la villa, cuya obra es reclamada a la familia para exposiciones de arte contemporáneo en todo el mundo, dijo a Efe el alcalde, Francisco García.

El museo José Suárez es una idea madurada durante años por su sobrino y también fotógrafo, Xosé Luis Suárez Canal, que explicó que continuamente empaqueta y desempaqueta fotografías de José Suárez reclamadas desde diferentes lugares del mundo y hoy mismo una parte está en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Lisboa.

La exposición de Lisboa es "Archivo Universal", mostrada antes en el MAC de Barcelona, y reúne proyectos históricos de la fotografía como la colección sobre la pobreza en el rural de Estados Unidos después del "crack" de Wall Street de 1929.

También están en Lisboa proyectos de Pier Paolo Passolini de la Italia del neorrealismo y series etnográficas con fotografías de José Suárez sobre trabajos del campo en su entorno de Allariz y otras fotografías suyas formaron parte de la exposición "50 años de arte en España" en el MAC de Palermo, entre otras.

"Llama la atención, explicó Suárez, el contraste entre este movimiento continuo de su obra para exposiciones en toda Europa, con el poco conocimiento que hay aquí de él, pero no se puede olvidar que Suárez está considerado como el mejor fotógrafo de Galicia del siglo XX".

Explicó que planea con el Ayuntamiento de Allariz constituir una fundación y construir una sede situada entre las de la fundación-museo "Vicente Risco" y el museo de arte sacro de Allariz.

"Tenemos un proyecto arquitectónico, que ya presentamos en la Xunta, que formará parte de la fundación, pero quiero explicárselo al actual conselleiro de Cultura, Roberto Varela, pues tenemos mucho contenido pero nos falta el continente y habría que darle un empujón para poder mostrar todo el material al público".

En ese sentido, dijo custodiar unos 12.000 negativos y copias de José Suárez, 13 películas de las que aún le queda alguna por recuperar en Argentina como el documental "Mariñeiros" y objetos personales como diarios, libros, cámaras, además del abrecartas personal y parte de las figuras de papiroflexia de Unamuno.

El fotógrafo Suárez, fallecido en 1974, se hizo amigo de Unamuno durante sus estudios en Salamanca; se exilió a Argentina tras el inicio de la Guerra Civil y luego viajó por Uruguay y Japón y se dedicó a dar conferencias en Estados Unidos sobre la cultura japonesa hasta que en 1959 regresó a Galicia.

De los años 30 son sus fotografías sobre romerías como la de San Vitoiro de Allariz, "oleiros" -artesanos del barro- "Mariñeiros", "A Sega" (la siega), "A Malla" en San Salvador de Penedos (Allariz) y "Os Carros" y de los 60 son series como "La Mancha" sobre los paisajes de Don Quijote y otras.

"Hay fotografías de Japón, una del poeta Rafael Alberti con un poema dedicado a mi tío, entrevistas grabadas con el cineasta Akira Kurosawa y otros".

El proyecto de la fundación y sede del museo, según Suárez Canal, es pequeño pero con mucho espacio y luz "con la misma idea que el pequeño edificio que acoge la fundación Henri Cartier Bresson en el barrio parisino de Montparnasse desde 2003.

Al contenido de este museo podrían sumarse, según el alcalde de Allariz, imágenes de la villa como las donadas por Valentina Riesco, hija del maestro Manuel Riesco, que ejerció en Allariz entre 1923 y 1927 y realizó cientos de fotografías estereoscópicas con cámaras especiales que también fueron donadas por su hija junto con un visor estereoscópico para verlas con sensación de relieve.