Antón García Abril dice que "la música de cámara es la hermana pobre"

  • Madrid, 11 may (EFE).- El compositor Antón García Abril ha aprovechado hoy la presentación de un disco que recoge tres de sus obras de cámara para subrayar que este tipo de composiciones, que definió con la "hermana pobre" de la música, están "sobre un alambre sin red" por "la falta de apoyo, de reconocimiento y de conocimiento".

Madrid, 11 may (EFE).- El compositor Antón García Abril ha aprovechado hoy la presentación de un disco que recoge tres de sus obras de cámara para subrayar que este tipo de composiciones, que definió con la "hermana pobre" de la música, están "sobre un alambre sin red" por "la falta de apoyo, de reconocimiento y de conocimiento".

Sin embargo, el compositor, que ha firmado más de un centenar y medio de creaciones que recorren desde las obras sinfónicas a ballets o música para teatro, cine y televisión, dice que actualmente está inmerso en composiciones de música de cámara porque en ellas encuentra "intimidad" y una forma de ir "a lo esencial".

Para él realizarlas es "un depurativo" al que le gusta acudir periódicamente para evitar "uno de los peligros" que para los compositores acarrean las grandes producciones orquestales: "hacer música vacía llena de ruido".

La grabación de tres de sus composiciones para cámara -"Cuarteto para el nuevo milenio" (2005), del "Cuarteto de Agrippa" (1994) y de "Alba de los caminos" (2007)- dentro de la colección impulsada por la Fundación BBVA para recoger la obra de compositores españoles y latinoamericanos actuales y a cargo del Cuarteto Leonor es, en este sentido, un apoyo importante.

"En España hay cierta mentalidad de que al compositor se le hace el favor de estrenar su obra y ya con eso parece que se ha cubierto la cuota" cuando lo importante es "la repetición de las interpretaciones y las grabaciones" para mantenerlas vivas, ha apuntado.

"La satisfacción más grande de un compositor es escuchar su obra bien interpretada", algo que le ha producido este nuevo disco que recoge obras de distintos periodos de su carrera profesional.

El "Cuarteto de Agrippa" es una obra para clarinete, violín, violoncello y piano que escribió en 1994 por encargo del Festival Internacional de Santander para el homenaje en su noventa cumpleaños a Goffredo Petrassi, de quien Antón García Abril fue alumno, y está inspirada en el famoso panteón romano.

El "Cuarteto para el nuevo milenio", para cuarteto de cuerda, es una obra en la que Antón García Abril quiso plasmar una visión optimista sobre el mundo y que estuvo paralizada hasta que un grupo de jóvenes residentes en Suiza creó una formación con el nombre del compositor, el García Abril Quartett.

"Alba de los caminos", compuesta en 2007 para cuarteto de cuerda con piano, fue un encargo del Festival de Música de Villanueva del Rosario (Málaga) en la que el compositor quiso recoger "la poética" de una palabra, alba, que le ha "marcado".

Nacido en Teruel en 1933 y reconocido por numerosos premios y reconocimientos, como el Nacional de la Música, en 1993, o la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, Antón García Abril cree que la composición española tiene actualmente "una salud magnífica", sobre todo en manos de jóvenes compositores que "han vuelto a la música por la música", alejándose "gracias a Dios" de un periodo en el que la vanguardia pasaba por ceñirse a "lo deshumanizado, lo abrupto".

"Es un momento óptimo, pero hay más oferta que demanda", subrayó García Abril para apuntar que a él le gustaría escribir "otra ópera", pero si encuentra un libro que le motive, algo que le llevase a un encargo como fue la composición de "Divinas Palabras" para la primera temporada del Teatro Real.